Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La Casa Escariz, de A Coruña, afronta una "rehabilitación integral" que incluirá viviendas y la fachada

La Fundación que gestiona el edificio trabaja con SEA Arquitectos para mejorar el inmueble, protegido y de la década de 1930, pero no realizará modificaciones sustanciales en la estructura

El proyecto opta por sistemas de aislamiento interior para no afectar a la apariencia del edificio de la plaza de Pontevedra

Recreación de la apariencia de la Casa Escariz, vista desde la plaza de Pontevedra, cuando se complete la renovación de la fachada.

Recreación de la apariencia de la Casa Escariz, vista desde la plaza de Pontevedra, cuando se complete la renovación de la fachada. / SEA Arquitectos

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
A Coruña

La Casa Escariz, uno de los tesoros arquitectónicos de la plaza de Pontevedra, se prepara para tener una nueva cara. El inmueble, dos edificios con fachada conjunta situados entre Payo Gómez, Teresa Herrera y la plaza de Pontevedra, fue construido en los años 30 y está protegido dentro del catálogo municipal. Aunque el Concello de A Coruña reclamó la propiedad, aún lo gestiona, a falta de que resuelva el Tribunal Supremo, la Fundación Manuel Piñeiro Pose en base a un legado del filántropo del mismo nombre, y destina beneficios de los alquileres a organizaciones caritativas. Fuentes de la entidad confirmaron a este diario que está en un proceso para renovar la casa con la colaboración del estudio SEA Arquitectos, y, si bien no han proporcionado datos sobre procesos y plazos, señalan que no se modificarán las características esenciales del edificio. El arquitecto Carlos Graña, de SEA, explica que se busca realizar una "rehabilitación integral" del edificio, y que se va a renovar la fachada.

"Al ser un edificio catalogado, se están respetando todas las cuestiones que nos planteen Patrimonio, la Xunta y el Ayuntamiento", indican desde la fundación, que añaden que ya se han realizado solicitudes que han recibido el visto bueno y que hay elementos comunes que se están mejorando, pero que todavía están en fase de renovación. La intención no es "cambiar el propósito" del inmueble, con pisos y bajos que se alquilan, sino mejorar los aspectos del edificio que se hayan desgastado o presenten problemas. La Fundación ya señaló a este diario en 2022 que el edificio presentaba "patologías" y que trabajaba en un proyecto de rehabilitación que incluiría mejoras de eficiencia energética.

La Casa Escariz, que actualmentete gestiona la Fundación Piñeiro Pose.

La Casa Escariz, que actualmentete gestiona la Fundación Piñeiro Pose. / La Opinión

Obras en pisos y zonas comunes

El estudio de arquitectura señala en su web que se ocupa de la "restauración completa" del inmueble, una "de las construcciones más emblemáticas de la edificación civil en A Coruña" y con unos 4.500 metros cuadrados. La web indica que adaptan estancias de 1930 a las "exigencias de bienestar actuales" sin alterar su naturaleza arquitectónica original, y que los interiores que se cambien "deben mantener un tono acorde con el edificio pero reinterpretando el lenguaje".

En el edificio, de "escala monumental", no es fácil realizar adaptaciones. Carlos Graña explica que están trabajando en una "rehabilitación integral" que incluya zonas comunes y viviendas, en un proceso que se va ejecutando por fases. "Vamos trabajando poco a poco sobre las partes que requieren más atención del edificio", indica, trabajando con las administraciones y buscando "dar la mejor respuesta" para los ocupantes.

"El cambio más grande se dará en la fachada cuando esté rehabilitada", señala el arquitecto, pues se van a repintar todas las carpinterías y reparar las partes en mal estado. Otro de los retos es la mejora energética, y, aunque en un edificio como este no se podrían instalar sistemas de aislamiento por fuera de la fachada, como los que han proliferado por toda la ciudad, Graña considera que "realmente no es tan complicado" y se pueden mejorar las prestaciones con sistemas de aislamiento interiores.

Característicos torreones

El edificio está incluido dentro del catálogo municipal, que comprende elementos a preservar, desde el año 1985. El actual PGOM señala que el inmueble, terminado en 1930-1931 y proyectado por el arquitecto Eduardo Rodríguez-Losada, es de interés por motivos históricos, arquitectónicos y urbanísticos. En concreto, lo considera un “importante ejemplo” de la arquitectura de lenguaje ecléctico, y con “indudables calidades constructivas”, con disposición simétrica de las fachadas y decoración.

En las esquinas del edificio existen dos pequeños torreones, coronados por pináculos, que “dan a esta obra un carácter muy singular”, y en la parte superior se halla un “último cuerpo de galería nada usual”. Rodríguez Losada, coruñés de 1886, concibió también la vecina Casa Ameixeiras de la plaza de Lugo, levantada en 1924, así como otros edificios del Ensanche como la Casa Cortés, de la plaza de Galicia, entre otros inmuebles de San Andrés o Francisco Mariño. Fue el arquitecto que diseñó la Ciudad Jardín, y, dentro de ella, se ocupó de los planos de Villa Felisa.

Propiedad en disputa

En 1940 falleció Manuel Piñeiro Pose, propietario del edificio, y legó la finca para socorrer a los pobres del Hospital Municipal, que ya no existe, además de mantener su tumba y realizar misas por su alma. Varios de los albaceas que designó han renunciado o son cargos que ya no existen, aunque perviven el abad de la Colegiata y los curas párrocos de San Nicolás y Santa Lucía. La fundación que gestiona el edificio señala que deriva rentas a entidades solidarias, como Cáritas Interparroquial, Padre Rubinos y la Cocina Económica.

El Ayuntamiento inició gestiones para reclamar la propiedad, pero la entidad se opuso en los tribunales, en un conflicto que ya dura años. A finales de 2025, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia falló en favor del Concello al desestimar un recurso de los albaceas contra el proceso municipal para adquirir el edificio. Estos interpusieron recurso ante el Tribunal Supremo.El Ministerio de Justicia también se opuso a la pretensión de los albaceas de blindar la propiedad.

Tracking Pixel Contents