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El agradecimiento de un turista irlandés que llegó a A Coruña para el eclipse a todos los que le ayudaron en su estancia: “Una maravillosa acogida”

Denis Murray, de 67 años, dedica una carta a los vecinos por la hospitalidad y la ayuda recibida durante su visita

El irlandés Denis Murray con sus gafas para ver el eclipse solar

El irlandés Denis Murray con sus gafas para ver el eclipse solar / Gus de la Paz

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Denis Murray es uno de los miles de visitantes del extranjero que recibió A Coruña el pasado 12 de agosto para disfrutar del eclipse solar. En su primera vez en la ciudad, Murray, de 67 años, viajaba solo desde Irlanda atraído por la experiencia de vivir un fenómeno histórico y, de paso, recorrer el Camino de Santiago: "Quizá no tenga otra oportunidad", reconocía a LA OPINIÓN en una entrevista desde el paseo marítimo.

Ya de regreso, todavía con la experiencia cercana en el tiempo y con el recuerdo vivo de un viaje de miles de kilómetros, este turista irlandés ha querido dedicar una emotiva carta dirigida a A Coruña y a sus vecinos para agradecer la acogida y la amabilidad recibida durante su “agradable estancia” en la ciudad.

En su lista de agradecimientos en la carta, que llegó a este diario, figuran el encargado del restaurante La Boutique Trattoria Viajera, por las indicaciones que le ofreció para llegar a su destino, así como dos jóvenes que le indicaron cuál era el autobús que lo llevaría a su destino: “Me animaron a hacer una captura de pantalla de la ruta y las paradas para asegurarme de bajar en el lugar adecuado”, explica el visitante.

A Coruña prevé una avalancha de personas llegadas desde el extranjero y otras comunidades para observar un fenómeno que no volverá a contemplarse en seis siglos.

Denis Murray con sus gafas para ver el eclipse desde el paseo marítimo de A Coruña. / Gus de la Paz

Murray también muestra su afecto y gratitud al hombre del autobús que le cedió su asiento y a la mujer que le aclaró que la parada correcta era “San Andrés 33 y no San Andrés 121”.

“Gracias a las personas que entablaron amistad conmigo mientras observaba el eclipse y al personal del Hotel Alda Orzán, donde me alojé antes de iniciar mi recorrido por el Camino de Santiago”, continúa en su misiva, en la que también tiene un recuerdo para los reporteros de LA OPINIÓN.

El reconocimiento a las muestras de amabilidad recibidas que le proporcionaron una “maravillosa acogida” concluye con el emotivo y conmovedor mensaje “con todo mi afecto”, de “una persona mayor” que visitaba por primera vez la ciudad desde Irlanda.

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