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Valeria Castro, invitada de As Noites do Parque en A Coruña: "Las canciones son un lenguaje entre lo que se puede poner en palabras y lo que está en el subconsciente"

La cantautora canaria Valeria Castro, galardonada con un Premio Ondas y nominada a tres Latin Grammy, busca crear una experiencia emotiva en su directo en A Coruña a través de las canciones de su segundo álbum, 'El cuerpo después de todo'

La cantautora canaria Valeria Castro.

La cantautora canaria Valeria Castro. / Darío Vázquez

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A Coruña

El parque de Santa Margarita, en A Coruña, se convertirá en el escenario íntimo de la cantautora Valeria Castro. La canaria transformará el enclave en una velada de As Noites do Parque donde disfrutar de las canciones de su segundo trabajo de estudio de larga duración, El cuerpo después de todo, este jueves, 27 de agosto, a las 22.00 horas. Con una trayectoria de giras internacionales y conciertos en más de 10 países tras su primer disco, Castro acumula galardones como el Premio Ondas a Fenómeno Musical del Año 2025, tres nominaciones consecutivas al Latin Grammy (2023, 2024 y 2025), dos nominaciones al Goya y premios como Mejor Álbum de Raíz o Artista Revelación en los Premios MIN, entre otros. Todavía hay entradas disponibles en la página web de Ataquilla.com.

Ha venido prácticamente cada año a A Coruña desde 2023: Ágora, Teatro Colón, Palacio de la Ópera y ahora Santa Margarita. ¿La relación con el público gallego ha ido creciendo con usted?

Galicia es uno de los sitios más fieles a mi proyecto, y es muy bonito volver cada año, porque sí que se crea algo en el público, y más cuando estamos en verano, que parece que la gente en su verano vuelve al pueblo, y yo vuelvo cada año a A Coruña (ríe). Siempre me ha emocionado mucho, porque desde 2023 que hice esa colaboración con Tanxugueiras, me unió bastante a la cultura gallega. Aparte que, si me remonto a mis raíces muy para atrás en La Palma, en el pueblo de mi padre venían desde Galicia, el barrio se llamaba Gallegos. O sea que siempre he sentido una cierta familiaridad, por la forma de mirar al territorio, con mucha raíz. Es muy emocionante volver a sitios tan especiales para mí como es Galicia y como es A Coruña.

Además de sus propios conciertos, vivió en A Coruña un momento muy especial con Tanxugueiras, como dice. ¿Qué recuerda de aquella noche?

En el Coliseum fue la primera vez que tocamos Hoxe, mañá e sempre; de hecho no estaba ni publicado y por eso lo recuerdo como algo muy especial. Cuando el tiempo ha pasado y una mira para atrás y ve cómo la canción ha llegado y ha emocionado a la gente, es bonito recordar el momento en el que una se enfrenta a tener que ser valiente y demostrarlo por primera vez. Cuando pienso en Tanxugueiras y en tocar con ellas, siempre recuerdo esa forma de arroparte que tienen ellas, al ser tres mujeres tan valientes y admirables. Recuerdo el estar tan bien acompañada que, aunque estaba nerviosa por enseñar algo nuevo, esos nervios no iban a hacer nunca de las suyas mientras ellas estuvieran junto a mí.

Con Tanxugueiras —y con las raíces que antes mencionaba— habla de una fusión entre Galicia y Canarias. ¿Qué encuentra en la música tradicional gallega que conecta con su manera de entender la música canaria?

Desde que empecé este proyecto he hablado mucho del imaginario folclórico que yo tengo de Canarias en las canciones. No soy una estudiosa del folclore, pero sí que soy una apasionada y alguien que tiene muchos recuerdos, esas vivencias que siempre quedan reflejadas en los ritmos y en las sonoridades. Y creo que el folclore gallego también parte muchas veces de ese ritmo que tenemos en común. Históricamente, en este país se ha hablado del folclore como algo ligado al flamenco, a Andalucía, aunque todos los folclores tienen algo que ver. Si hablamos de Galicia, para mí siempre ha sido una inspiración, al ver cómo miran ese folclore de manera tan fuerte y tan unida.

Su segundo álbum, El cuerpo después de todo, es casi una declaración: al final el cuerpo acaba cargando con todo lo que vivimos. ¿Qué necesitaba contar en este disco que todavía no había narrado en el anterior?

Recuerdo que cuando lo publiqué no sabía muy bien qué tenía que contar. Siempre he dicho que, para mí, las canciones son un lenguaje entre lo que se puede poner en palabras y lo que está en el subconsciente, entonces cuando empecé a escribir era ese inconsciente mío puesto en canciones. Pero ahora que ha pasado el tiempo, creo que este disco era una forma de reivindicar aquello que nos une a las mujeres, sobre todo en lo femenino; aquello que yo sentía como joven pero tenía derecho a ser respetado, esos sentimientos que pueden pasar por los complejos, por las inseguridades, el pedir compasión con una cuando una no puede. Ha sido una declaración de principios jóvenes y dignificarlos en canciones. Para mí era una necesidad encontrar en la música un refugio donde recoger estos sentimientos y este derecho a sentir lo que el cuerpo pide.

En este álbum hay un poco más de oscuridad, pero sigue escribiendo desde una aparente delicadeza. ¿Le preocupa que su música se identifique únicamente con palabras como 'ternura' o 'sensibilidad'? ¿La vulnerabilidad puede convertirse en una etiqueta de la que un artista necesita escapar?

Es verdad que se me ha asociado a la ternura y a lo vulnerable, y estoy muy cómoda con ello porque son cosas con las que convivo. Pero también he tratado de dignificar esas palabras, de conservarlas. Hay que saber que la ternura no es un concepto de marketing, no es una etiqueta, sino un sentimiento necesario. He trabajado mucho para que esta etiqueta no me borre mi propia ternura. Para mí ha sido importante no perder de vista que la ternura es mía, la vulnerabilidad es mía y no puede ser una capa que impregne un discurso o una marca. Convivo con la defensa de esas palabras, que en esa defensa está la oscuridad que decías. Al final, la percepción de la gente habla más de la gente que de ti.

Haciendo un repaso por su trayectoria, ha pasado en pocos años de subir canciones a enfrentarse a premios, grandes escenarios y una gira internacional. ¿Qué parte del éxito le ha resultado más difícil de gestionar?

La parte del éxito que más difícil me ha parecido gestionar es el sentir por qué el resto del mundo no puede tener lo que yo tengo. No sé si es porque tengo dos hermanas gemelas y siempre he convivido en mi día a día con el compartir, con el saber que todas merecemos una parte. Todo tiene su parte buena y su parte mala, y así como el fracaso se asocia muchas veces a lo malo, yo creo que también tiene algo muy bonito, que es el poder tener un objetivo, el cómo poder hacerse más grande. Y en algo tan evidentemente bueno como los logros, para mí lo más difícil ha sido el decir: '¿por qué esto no lo puede tener todo el mundo, por qué no puede sentir todo el mundo el ser reconocido?'. Me siento muy agradecida.

El año pasado decidió parar por motivos físicos y mentales. Después de volver, ¿ha cambiado su manera de organizar una gira o de poner límites dentro de la industria?

Sí, natural y necesariamente algo cambia. Esto fue una baja laboral, y si es por cómo una se siente psicológicamente hay que corregir cosas que le están afectando. Me siento muy afortunada con la gente que me rodea, pero es verdad que con lo que más he tenido que lidiar es tratar de disfrutar este trabajo y no ver la exigencia como una vara que está detrás a la espalda. Pero me siento muy orgullosa de haber sido capaz de decir, con lo que esto conlleve, 'necesito una baja laboral', aunque fuera cortita. De ahí aprendí que este es un oficio como otro cualquiera, y a pesar de que la exposición es mayor, con todo lo que implica, uno tiene que saber dónde están los límites de la persona y no del artista.

Viene de actuar este verano en recintos y festivales muy distintos. El de Santa Margarita será un concierto nocturno al aire libre: ¿qué tipo de directo va a encontrarse el público de A Coruña este jueves?

Creo que se van a encontrar con algo que a mí me emociona mucho cuando es un lugar más abierto. Siempre es la sorpresa de cantar en verano, que es una época muy bonita para traer la cultura a los sitios. Va a ser un encuentro que, para mí, siempre el objetivo es que sea íntimo, sea el lugar que sea. Me emociona ese reto, de buscar la intimidad en espacios grandes, en espacios donde la gente está más dispersa. El público de A Coruña se va a encontrar con la sorpresa de traer la intimidad a la ciudad en verano, que tan necesario es. Ojalá que la gente no que llore, pero ojalá que se deje emocionar por las letras, por la emoción del concierto y por este directo que llevamos trayendo durante todo este año. Es de las experiencias más genuinas que tenemos a día de hoy, lo que te ocurre en un directo, el escuchar canciones y sentirnos un poco reflejadas en ellas.

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