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La Policía Nacional de A Coruña aumenta sus patrulleros en Vioño por la presencia de drogodependientes: "Por el momento no hemos identificado ningún punto negro"

A poca distancia, residentes de Sagrada Familia protestaron ante un narcopiso que se incendió por un artefacto incendiario, pero la asociación vecinal del barrio reclama recurrir a vías legales y no a "actos vandálicos"

La desaparición de Penamoa y las casas de San José dispersó el narcotráfico por multitud de pisos en los barrios, y los sindicatos del 091 advierten de que no hay personal suficiente para controlarlos

Entorno del parque de Vioño, en A Coruña, donde han aumentando las llamadas de vecinos por consumo de drogas.

Entorno del parque de Vioño, en A Coruña, donde han aumentando las llamadas de vecinos por consumo de drogas. / Carlos Pardellas

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A Coruña

La desaparición de los grandes supermercados de la droga de la periferia de A Coruña no eliminó el narcotráfico: lo dispersó por multitud de pequeños puntos por toda la ciudad, a veces viviendas ocupadas, otras pisos alquilados o de la propiedad de personas que trafican, y que van cerrando o abriendo al ritmo de sus desplazamientos y de la presión policial o vecinal. Recientemente, los vecinos de Sagrada Familia protestaron contra un narcopiso en el número 11 de la calle del mismo nombre, que ardió por un artefacto incendiario, en un caso que recuerda al asalto de una narcovivienda por parte de vecinos de Monte Alto en 2024. Y, a poca distancia de Sagrada Familia, al otro lado de la ronda de Nelle, en el parque de Vioño, los vecinos han advertido un incremento de la presencia de adictos. Fuentes de vecinos y comerciantes de la zona indican que en los últimos tiempos han notado un mayor trasiego de personas con síntomas de haber tomado drogas, o consumiéndolas, lo que ha generado inquietud en el barrio.

La Policía Nacional señala que ha aumentado el número de llamadas de ciudadanos por consumo de drogas, por lo que se ha aumentado "la presencia de vehículos rotulados como medida preventiva". Pero, al menos por el momento, "no se ha identificado ningún punto negro, ni un aumento significativo del menudeo". Una fuente conocedora de la actividad del 091 en la ciudad confirma que "últimamente hay bastantes llamadas por gente consumiendo en Vioño", sobre todo en la explanada de tierra al lado de la ronda de Outeiro, entre las calles Pasteur, Libertad y Revolución Francesa. Residentes de la zona indican que también hay presencia de personas drogodependientes en un callejón que da a la calle Revolución Francesa. Muy cerca, en 2024, el 091 detuvo a dos hombres que quedaron en el aparcamiento de un supermercado de Vioño para intercambiar droga por valor de 340.000 euros.

"La droga está más barata que nunca"

Los sindicatos del policiales coinciden en que no hay capacidad para combatir el tráfico como sería necesario. Según indica el Sindicato Unificado de Policía (SUP), que ha reclamado reiteradamente actualizar el catálogo de puestos de las comisarías coruñesas para ampliar el número de agentes en las calles, falta personal para conseguir una "mayor presencia policial" y realizar labores de prevención.

La Confederación Española de Policía (CEP) indica que lleva mucho tiempo denunciando "la proliferación de puntos negros de venta de droga por todos los barrios de la ciudad desde el cierre del poblado de Penamoa y las casas de San José". Los grupos de investigación, indica el sindicato, hacen todo lo que pueden, pero los agentes y medios "son a todas luces insuficientes". En la calle "la droga está más barata que nunca" y nacen puntos de venta "constantemente" por toda Galicia. "Interior no invierte en nuestra comunidad", critica la CEP.

"Le estás rompiendo el piso a dos personas mayores"

El presidente de la Asociación de Vecinos y Comerciantes de la Sagrada Familia, Juan Rodríguez, insiste en que el problema de la droga en el barrio no se debe exagerar. "Puede haber cosas puntuales, como en todos los barrios, pero no está habiendo nada grave, esto no es el Bronx", señala. El líder vecinal admite que hay un repunte de la heroína, pero señala que el narcotráfico ha existido "toda la vida" y que, en los 45 años que lleva viviendo en Sagrada Familia, "nunca me he sentido tan seguro".

Su asociación, destaca, ha trabajado "codo con codo" con la policía, y desde que la actual directiva está al frente, afirma, se han desarticulado varios pisos, si bien coincide con los sindicatos en que "no hay suficientes efectivos". Y es "mucho más viable" intervenir cuando los que trafican son ocupas, o personas que están de alquiler. En el caso del piso incendiado, indica, estaba ocupado por los hijos de vecinos propietarios. "Como asociación, jamás podemos estar de acuerdo con actos vandálicos", insiste, y apuesta por las vías legales, aunque sean más lentas, y rechaza que los vecinos se tomen la justicia por su mano. "Le estás rompiendo el piso a dos personas mayores que están en una residencia", critica.

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