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La estación de buses de A Coruña celebra su último aniversario en uso con la propiedad en disputa entre Xunta y Concello

En 2021, las dos administraciones acordaron desarrollar un convenio para decidir qué hacer con los terrenos de la vieja terminal, que ahora queda obsoleta por la intermodal, pero el Gobierno gallego señala que aún "no hay novedades"

En el plan urbanístico coruñés, la finca figura dentro de un polígono con espacios verdes y equipamientos en el que se puede construir vivienda, y anteriores Gobiernos locales propusieron crear un edificio de usos múltiples o un cuartel del 092

Dársenas de la estación de autobuses de A Coruña.

Dársenas de la estación de autobuses de A Coruña. / Casteleiro

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La estación de buses de A Coruña, que ha acompañado a la ciudad durante más de medio siglo, pronto quedará sin propósito, y las administraciones no se ponen de acuerdo sobre qué sucederá en la finca en la que ocupa, para la que ha habido propuestas que van desde situar allí un nuevo cuartel de la Policía Local a reurbanizarla con su entorno para, como figura en el plan general vigente, construir viviendas y una zona verde. Tanto Xunta como Concello reclaman la titularidad de un edificio inaugurado el 20 de agosto de 1975, y, aunque se emplazaron a negociar qué ocurrirá con la finca, el Gobierno gallego, que prepara el traslado de la actividad a la nueva estación de buses situada en la intermodal, señala que "no hay novedades al respecto".

En anteriores declaraciones, el Gobierno gallego apuntó a que las negociaciones empezarían cuando acabasen las obras (ya han acabado las de la nueva estación de buses, si bien no las de toda la intermodal), y la alcaldesa, Inés Rey, señaló que "cuando empiece la nueva intermodal será el momento de sentarnos", si bien fuentes del Gobierno local afirmaron este año que ya había "conversaciones" con la Xunta para llegar a un acuerdo sin pasar por los tribunales.

Las diferencias de interpretación sobre a quién corresponde la finca son antiguas. En 2009, Adif y el Concello firmaron un convenio, ya sin efecto, en el que contemplaban que la parcela sirviese para financiar la nueva terminal, aunque con referencia a la “concertación que se realice con la Xunta”. Cuatro años después, el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) ahora vigente la incluyó en un polígono de 74.000 metros cuadrados, con zona verde, equipamientos y dos edificios de 16 y ocho alturas, estos últimos entre Caballeros y Alfonso Molina. El alcalde popular Carlos Negreira prometió un parque y un edificio de usos múltiples; el Ejecutivo municipal de Marea Atlántica contempló situar un cuartel de la Policía Local.

Compra municipal

Pero los gobiernos autonómico y local chocaron sobre la titularidad. De acuerdo con un borrador de convenio municipal en la época de Marea Atlántica para desarrollar la intermodal, el edificio era propiedad de la Xunta y la gestión municipal, pero cuando quedase sin uso la finca quedaría en "pleno dominio" municipal, junto con el edificio. La Xunta se negó; defiende que recibió la propiedad de la estación de autobuses del Estado, por el Real Decreto 88/1996.

En 2019, la Xunta abrió un procedimiento para reclamar la titularidad, pero el Gobierno local, en el primer mandato de la alcaldesa Inés Rey, se opuso. El entonces concejal de Urbanismo, Juan Díaz Villoslada, declaró que el Ejecutivo municipal no estaba dispuesto "a seguir perdiendo patrimonio municipal". Según su interpretación, el Concello compró los terrenos en los años 70 y se los entregó al Estado para que construyese la terminal, pero la inscripción seguía siendo a nombre del Ayuntamiento.

Un pacto por alcanzar

En 2021 el Estado, la Xunta, el Concello y Adif firmaron un convenio marco para poner en marcha la intermodal que dejó la cuestión en el aire. El acuerdo desecha aprovechar los terrenos para pagar la obra, y no define quién se quedará con la propiedad. Incluye la “ejecución” de “la transformación urbanística de los terrenos ocupados por la actual estación de autobuses prevista por el actual plan general”, pero simplemente indica que la Xunta y el Ayuntamiento deberán firmar un convenio para desarrollar la zona. Un lustro después, con Adif terminando la nueva estación de trenes y la Xunta pendiente de esta para poner en marcha su parte de las instalaciones, este no se ha firmado.

El Concello no respondió a las preguntas de este diario sobre el asunto, y fuentes de la Xunta indican que no hay novedades sobre el futuro de la vieja estación. Sí indican que, tras finalizar las obras de la nueva terminal de buses de la intermodal, hubo reuniones con el Ayuntamiento para abordar la reordenación de las líneas de autobús; la organización del tráfico en el entorno, señala, es competencia municipal. Actualmente "se está trabajando en la puesta en funcionamiento de la intermodal", y próximamente se notificará la adjudicación a la nueva concesionaria que la llevará, para "firmar el acta de puesta en servicio".

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