La obra de teatro 'Fariña', que es una adaptación del famoso libro del coruñés Nacho Carretero, continuará representándose en Madrid hasta el próximo 11 de abril en el Teatro Cofidís Alcázar de Madrid con funciones de viernes a domingo.

De este modo, Fariña, que también tuvo una adaptación televisiva a través de una serie, alarga su estancia en la capital después de ser presentada en el Alcázar el pasado 16 de diciembre. Antes, la obra de teatro también había sido representada en Naves del Español de Madrid.

La obra de Fariña está dirigida por Tito Asorey y cuenta con la dramaturgia de José L. Prieto. El elenco de actores está formado por Xosé A. Touriñan, Marcos Pereiro, María Vázquez, Cris Iglesias, Sergio Zearreta y Víctor Duplá y se le han sumado como covers Borja Fernández y Melania Cruz.

Además, el espectáculo cuenta con la escenografía de José Faro, iluminación de Laura Iturralde, vestuario de Ruth D. Pereira y música en directo compuesta por Novedades Carminha.

La obra ha tenido gran aceptación en el público madrileño y ha contado a lo largo de todo este tiempo con la presencia de rostros conocidos como la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que estuvo en la presentación de la obra, y la vicepresidenta tercera, Nadia Calviño, que recomendó esta obra a través de un mensaje en su perfil oficial de Twitter.

HISTORIA DEL NARCOTRÁFICO EN GALICIA

Este acuerdo entre las productoras del espectáculo Ainé Producións, Undodez y Oqueteño Media, la distribuidora Matel Cultura y la promotora LETSGO, permiten dar respuesta a la demanda que ha tenido la obra en la capital.

El autor de Fariña, Nacho Carretero, concentró en poco más de 300 páginas de la historia del narcotráfico en Galicia durante las últimas décadas del siglo XX. Esta obra generó mucha polémica después de que se ordenara el cese de su comercialización por orden judicial.

En la obra de teatro, de unos 100 minutos de duración, se narra la cronología del narcotráfico en Galicia con la misma soltura de la realidad. En escena se escuchan acentos colombianos y marroquíes, ritmos de percusión y las drogas toman el control, hasta que aparece la tragedia de los padres y madres hundidos por la droga.