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La Opinión de A Coruña

Elvis y Hollywood: el rebelde domesticado

En sus apariciones en pantalla, el cantante empezó siendo un rockero díscolo y acabó protagonizando comedias, dramas y musicales del montón | Kurt Russell encarnó al 'Rey' en un notable 'biopic' dirigido por John Carpenter en 1979

Elvis Presley, en una imagen de la película ’Café Europa en uniforme’, de 1960. LOC

Elvis Presley debutó como actor en Love me tender (1956), un discreto drama ambientado después de la Guerra de Secesión que no pasará a la historia más allá de significar su primera aparición en pantalla, y por incluir una gran canción publicada en siete pulgadas pocos meses antes, la que da título al filme, versión remozada, pero no indisimulada, de Aura Lee, una balada compuesta por George R. Poulton en plena Guerra Civil.

Su segundo largometraje, Loving you (1957), ya lo presentó en la encrucijada entre estilos musicales: Elvis dio vida a un rockero que trabaja en una gasolinera antes de ser descubierto por el director de una orquesta country. Con cazadora tejana o con floreada camisa de vaquero, pero siempre con la guitarra acústica a mano, Presley empezó a gustarse frente a las cámaras. Las ganancias eran dobles: Loving you se estrenó en Estados Unidos el 9 de julio de 1957, y ocho días antes ya había salido al mercado el álbum homónimo, con siete canciones escritas expresamente para la película –la que le da título, por ejemplo, obra del dúo maravillas del rock’n’roll, Leiber & Stoller– y cinco que no tenían nada que ver con ella.

El Elvis subversivo e inconformista duró poco. La Paramount logró domesticar su imagen

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Pero serían la tercera y la cuarta película las que le definirían mejor en su obsesión por convertirse en lo más parecido a James Dean. Fueron filmes más sólidos en todos los sentidos. En Jailhouse rock (1957) interpretó a un joven díscolo que se redime en la cárcel cantando, y en El barrio contra mí (1958) a otro joven problemático que, en este caso, se encuentra a sí mismo tocando en los locales de Bourbon Street, en Nueva Orleans.

Apenas tres años antes, Semilla de maldad (1955), de Richard Brooks, había causado furor al mostrar los conflictos en un colegio público y presentar a Bill Haley & His Comets interpretando la seminal Rock around the clock. Elvis no quiso quedarse atrás. Él era un mito rebelde. Pero Hollywood, tras rentabilizar al personaje, se iba a plegar a los designios de las ligas conservadoras estadounidenses.

Una escena de la película 'El rock de la cárcel'.

Una escena de la película 'El rock de la cárcel'. LOC

El Elvis inconformista y subversivo duró poco. Entre los ejecutivos de Paramount, el estudio que le había contratado, y los tejemanejes del coronel Parker, domesticaron su imagen. Parker quiso que, tras los dos años de servicio militar cumplidos por Elvis en Alemania, este volviera como un americano decente. En lo musical y en lo cinematográfico.

Presley quería hacer películas en las que actuara y no cantara. No lo logró: los guionistas siempre se las ingeniaban para que interpretara alguna canción. Pero en cierto modo, el cambio promovido no le fue mal. Lo primero que hizo al licenciarse, Estrella de fuego (1960), es un wéstern sobre el racismo en el que encarnó al hijo mestizo de una india kiowa y un ranchero blanco. Su mejor trabajo.

Kurt Russell, en su papel de Elvis, en el biopic de John Carpenter.

Kurt Russell, en su papel de Elvis, en el biopic de John Carpenter. LOC

Hubo de todo después: una comedia jovial ambientada en la ciudad que se convertiría en su jaula de oro, Cita en Las Vegas (1964); cintas en parajes exóticos como Amor en Hawai (1961) –que en todo caso nos dejó una de sus mejores baladas, Can’t help falling in love–, El ídolo de Acapulco (1963) y Paraíso hawaiano (1966); filmes donde encarnó a boxeadores –Piso de lona (1962)–, cantantes ludópatas –Frankie y Johnny (1966)–, piloto de carreras –Speedway (1968), con Nancy Sinatra– y hasta a un forajido del Oeste en Charro (1969).

Presley quería hacer películas en las que actuara y no cantara, pero no lo consiguió

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El flujo cinematográfico empapó a su familia. Su exesposa, Priscilla Presley, protagonizaría con Leslie Nielsen la saga de Agárralo como puedas, y la nieta de la pareja, Ryley Keough, lo está bordando: Mad Max: Furia en la carretera, la serie The girlfriend experience o La casa de Jack.

Además de decenas de documentales, Elvis ha sido sometido a la ley inflexible del biopic. Antes de Baz Luhrmann, John Carpenter rodó para televisión el oscuro y sobrio Elvis (1979), con Kurt Russell. Cuestiones del azar: en su último filme como actor, Cambio de hábito (1969), Presley encarnó a un doctor llamado… ¡John Carpenter!

Los imitadores

Otro territorio en el que el cine se ha saciado es el de los imitadores de Presley: comedias disparatadas tipo Elvis from outer space (2020); la cinta romántica Luna de miel para tres (1992), con Nicolas Cage –quien ya había demostrado ser muy fan de Elvis en Corazón salvaje de Lynch– deleitándose con unos acróbatas llamados Elvis Voladores, o Los reyes del crimen (2001), en la que Russell se volvió a enfundar los trajes con lentejuelas del Rey para interpretar a un imitador que, junto a Kevin Costner, planea el atraco a un casino de Las Vegas. n

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