Una Piedad pintada por Francisco de Goya en su juventud y con muy buen estado de conservación se ha quedado sin comprador en una subasta celebrada ayer en la sala Abalarte de Madrid, según han confirmado hoy a EFE fuentes de la casa de subastas.

La obra, inédita hasta 2011, está datada hacia el año 1774, fue declarada inexportable en 2014 por tratarse de una obra de gran rareza, y representativa del periodo temprano del autor.

El lienzo tiene una clara relación con las últimas escenas del ciclo de "la vida de la Virgen" que realizó el maestro aragonés en la iglesia de la cartuja de Aula Dei de Zaragoza.

Según ha señalado a EFE Abalarte, la composición de la obra se puede relacionar con la Piedad de Annibale Carraci de la Galería Nacional de Capodimonte, y también con la de Miguel Ángel en el Vaticano o con la que hizo para los Colonna, todas ellas obras que debió de conocer en su viaje a Italia.

Es muy probable que la obra estuviera siempre en Zaragoza, se sabe que, a mediados del S.XX, pertenecía a un canónigo del Cabildo de la ciudad y, tras su fallecimiento, pasó a la familia zaragozana que lo tuvo hasta que, en 2008, lo adquirieron los actuales propietarios.

"El estado de conservación de esta obra es muy bueno, casi excepcional, manteniéndose el bastidor antiguo y su tela de cáñamo original sin reentelar", han destacado desde Abalarte.

La obra formó parte de "Goya y Zaragoza (1746-1775). Sus raíces aragonesas" en 2015, una muestra que se expuso el Museo Goya de Zaragoza en colaboración con la Obra Social de Ibercaja, Fundación Goya en Aragón y el Museo del Prado.

En el catálogo de aquella exposición, comisariada por Manuela Mena, la máxima autoridad de Goya, calificó el cuadro "de gran calidad", donde destaca la "magistral interpretación de la luz" sobre las distintas superficies de la composición, lo que permite "atribuir esta pintura a Goya sin género de dudas".