El Celta de Vigo rompió su racha de tres derrotas seguidas con un contundente triunfo (4-1) ante un Sabadell que sigue en caída libre después de encadenar su octava jornada consecutiva sin ganar, lo que le aleja de los puestos de promoción de ascenso.

El equipo de Lluís Carreras se vio superado en todo momento por el incontestable potencial ofensivo del conjunto gallego. El Celta fue una apisonadora desde el inicio. Únicamente su falta de puntería evitó una goleada mayor. Tras su pobre imagen en el Mini Estadi, el conjunto de Paco Herrera ofreció de nuevo señales muy interesantes: Álex López movió con calidad al equipo; Iago Aspas y De Lucas se asociaron y desequilibraron con facilidad; y la inusual dupla de centrales Oier-Túñez cumplió a la perfección en defensa.

El Celta tardó 33 minutos en abrir la lata. Una buena acción entre Iago Aspas y De Lucas dejó sin opción a la defensa del Sabadell y Mario Bermejo, llegando desde atrás, ajustó su disparo fuera del alcance de la estirada de De Navas. A pesar de ponerse por delante, el equipo vigués mantuvo su ritmo ofensivo ante un rival noqueado, que nunca transmitió la sensación de poder empatar. Su única oportunidad llegó en el minuto 43, pero Nabil Baha falló ante el Yoel.

La victoria celeste tampoco ofreció dudas en el segundo tiempo, tan controlado y tan plácido como el primero. Pese a que De Navas se lució ante De Lucas (m.46) y Bermejo (m.56), el meta visitante nada pudo hacer en el 3-0, obra de Joan Tomás. Ese tanto sentenció definitivamente al Sabadell, un equipo hundido y sin ningún argumento desde el 2-0. Aún así, a falta de ocho minutos para el final, le recordó a Herrera que todavía tiene que trabajar mucho las jugadas de estrategia. Su equipo encajó un nuevo tanto a balón parado, el octavo de los diecinueve que ha recibido.