No hay zona que se le resista a Josep Lamas. El delantero coruñés ya fue clave el año pasado para conseguir romper la defensa táctica del Vendrell. Ayer repitió el mismo guión con un gol en el minuto tres que desarbolaba todo el planteamiento rival, cuyas aspiraciones hubiesen crecido a medida que se mantuviese el 0-0, incluso ante la posibilidad de adelantarse en el marcador. Quimera y esquemas rotos a las primeras de cambio por un Josep Lamas tocado por una varita mágica, como demostró en una falta directa que supondría el segundo. Para completar la fiesta, el argentino Matías Pascual hizo su primer gol como verdiblanco y Toni Pérez se quitó el gafe al marcar el cuarto. Primera parte casi perfecta, sólo empañada por el gol de Cristian Rodríguez, que no impidió que el partido quedase sentenciado al descanso. La segunda sólo sirvió para que los locales confirmaran el triunfo y el liderato con tres goles más, de Miras, Jordi Bargalló y otro de Toni Pérez.

Aunque se planteaba un partido duro, contra uno de los rivales más rocosos en defensa del campeonato, fue sin embargo el más cómodo del equipo de Carlos Gil. Dominó el área y el Vendrell se topó con Xavi Malián en las pocas ocasiones de las que gozó. Josep Lamas marcó el primero en un generoso pase de su compañero infatigable Bargalló y el segundo en una falta directa. El mando era del Liceo, pero Cristian Rodríguez se encontró con un gol que recortaba distancias y que parecía que haría de nuevo sufrir a los locales. Pero Pascual y Toni Pérez sentenciaron. Muy importantes fueron sus goles y así se comprobó en las celebraciones. En el del argentino todos sus compañeros fueron a abrazarle para celebrar su estreno como goleador liceísta. En el del 57, el asturiano se fue a buscar la bola, esa que en todos los partidos se le negaba a entrar en la portería. Con su aportación seguro que el Liceo va mucho mejor y esa fue la mejor noticia del partido. Eso y que Xavi Malián sigue a lo suyo, salvador, con dos paradas clave, una en un penalti y otra en una falta directa.