Cuando el cinturón aprieta, la crisis ahoga también a la natación. La falta de fondos obliga a tomar decisiones desesperadas. Es el caso de la Federación Gallega (Fegan), que comunicó a los clubes que serán los propios nadadores los que tendrán que hacerse cargo de parte de sus gastos, en concreto alrededor de unos 300 euros, en el próximo Campeonato de España por Comunidades Autónomas en categoría júnior e infantil, que se disputará en Madrid el 2 y el 3 de febrero. Sorprende porque los deportistas, de entre 12 y 17 años, participan en él representando a Galicia y, por tanto, hasta esta temporada siempre había sido el organismo territorial el encargado de asumir este coste. Es la única competición de estas características porque en el resto de campeonatos nacionales y regionales ya son los clubes los que, lógicamente, deben correr con la cuenta.

"Ha sido un cúmulo de circunstancias", explica Carlos Touriño, presidente de la Fegan. "Hemos tenido que tomar esta decisión sobre la marcha. En los presupuestos estaba contemplado que, como siempre, la Fegan financiaría este campeonato, pero a mediados de diciembre conocimos que la subvención de la Xunta, que supone el 50% de nuestro presupuesto, se redujo notablemente. Llegamos a la determinación de que los nadadores colaboraran con una tercera parte de los gastos para no tener que renunciar a ir porque creímos que eso era peor -la Federación Canaria ya ha anunciado que no asistirá-", expone. "Madrid no es la mejor sede porque los gastos se disparan. Además, antes el campeonato era de categoría absoluta, lo que implicaba llevar a 26 deportistas, y ahora es para los infantiles y júniors, por lo que son 42 los nadadores que hay que desplazar", añade.

Un grupo de veinte entrenadores han sido los primeros en protestar y han enviado una carta al presidente para mostrarle su preocupación. "Somos conscientes de la situación económica de la Fegan, pero los clubes no son los principales responsables de ella", protestan. "Los clubes y sus socios, para su desgracia, se encuentran en una situación igual de delicada o más que la Fegan". Es la pescadilla que se muerde la cola, porque la Fegan también señala que no puede seguir soportando la deuda de los clubes. "Se ha triplicado en los últimos tiempos y para la Federación es una cuestión de necesidad el pedir ese dinero. La situación es insostenible", sostiene Touriño, que incluso baraja la posibilidad de vetar de las competiciones a los clubes que no salden su deuda. "Son medidas independientes", matiza el dirigente, que no quiere vincular esto con el hecho de que los nadadores se tengan que pagar el campeonato.

Los técnicos señalan que puede haber intereses ocultos. "Pensamos que hay dos opciones, participar o no, pero no la de copago. Esto nos hace pensar que puede haber intereses extradeportivos que nos hagan participar a cualquier precio para quedar bien con la Federación Española o la Xunta". Y también se plantean una pregunta: "¿Puede asegurar la Fegan que esta medida no se va a repetir?". El campeonato será el primero en el que entrará en vigor un nuevo convenio entre la RFEN y Viajes El Corte Inglés para la gestión de alojamientos. La decisión queda ahora en manos de los deportistas. "No habrá ningún tipo de represalias contra aquellos que decidan no ir. Entendemos que esta competición es un premio y no una obligatoriedad".

Los entrenadores gallegos alertan que ser nadador es "cada vez más caro". La temporada pasada se dio la surrealista situación de que algunos niños que querían cambiar de club se veían obligados a pagar cartas de libertad, en forma de derechos de formación, que llegaban a cantidades desorbitadas para las cifras que se mueven en la natación y que sus nuevos equipos no podían asumir, así que o bien las abonaban los propios padres o el nadador se quedaba todo el año sin competir. Algún caso acabó en los tribunales y la Fegan se vio obligada a dar marcha atrás. "Dada las dificultades de la aplicación de la norma y visto que puede ocasionar perjuicios de índole económica a los deportistas y a sus familias (...) se aprueba la nueva norma: A aquellos deportistas que cambien de club y hayan competido a nivel nacional no les será exigible la obligatoriedad de presentar carta de baja y en consecuencia no será exigible el abono de derechos de formación".

No corren buenos tiempos económicos para la natación española, envuelta también en un lío con la categoría máster. El precio de la licencia nacional para poder asistir al Campeonato de España (que reúne a una media de mil nadadores) ha subido hasta los 50 euros, a lo que se suman los gastos de inscripción por prueba, desplazamiento, alojamiento, además de la licencia regional de cada comunidad autónoma y la licencia de club, que se dispara hasta los 540 euros. El catalán Pere Cruells ha puesto en marcha una plataforma en internet para pedirle al presidente de la Federación Española, Fernando Carpena, la eliminación de esta licencia nacional. Ya hay 900 firmantes, casi cien de ellos gallegos.