23 de diciembre de 2017
23.12.2017

Esperanza o golpe en la mesa

Tras superar sus dudas e irregularidad, los dos equipos llegan en su mejor momento al clásico del fútbol español marcado por los once puntos de ventaja que tienen los azulgrana - Los problemas físicos de Bale y la marcha de Neymar han permitido a Zidane y a Valverde organizar al Madrid y al Barcelona a partir de un 4-4-2

23.12.2017 | 21:48
Esperanza o golpe en la mesa

El Real Madrid y el FC Barcelona cerrarán su diferente 2017 futbolístico del mejor modo posible, con un clásico matinal en el Santiago Bernabéu que se presenta decisivo principalmente para las aspiraciones del actual campeón, obligado a poner fin al invicto de los azulgranas para recuperar sus opciones ligueras.

Contra todo pronóstico cuando se dio a conocer el calendario, el partido que más atracción despierta en el fútbol nacional llega con ya urgencias en uno de los lados. El conjunto madridista está a once puntos provisionales de los de Ernesto Valverde, dispuestos a acabar con cualquier atisbo de esperanza en el campeonato de su rival con un golpe en la mesa en un estadio que se les ha dado bien en los últimos años.

A la espera de ajustar la clasificación en el mes de febrero, cuando se midan al Leganés en Butarque, los de Zinédine Zidane buscan el mejor broche para un año lleno de alegrías en forma de cinco de seis títulos posibles y que además les haga recuperar sus opciones en la Liga frente al conjunto catalán, muy sólido hasta el momento y mucho más fiable que cuando jugó la Supercopa de España durante el pasado mes de agosto.

Entonces, el Madrid levantó este título tras un global de 5-1 con claras victorias en el Camp Nou (1-3) y en el Santiago Bernabéu (2-0), que levantaron una ilusión frenada repentinamente por los fallos en la competición de Liga. Todo lo contrario que un Barça por entonces intentando recuperarse del golpe de la pérdida de Neymar y que, desde ese revés y pese a algunas dudas, ha ido creciendo hasta plantarse en la capital sin más derrotas en su haber.

El líder sabe también de la importancia vital del choque, no sólo por alejar a 14 puntos a uno de sus principales rivales, sino porque su calendario de la segunda vuelta le favorece por tener que recibir a casi todos sus rivales directos en el Camp Nou. La posible ansiedad del equipo blanco, en busca de su mejor tono, también puede jugar a su favor porque una victoria podría hacer largo el final de un año catalogado como histórico.

Lo que sí está claro es que se volverá a ver un duelo de poder a poder, que distará bastante del de hace meses, donde el Barça volverá a tener un examen a su fiabilidad defensiva, con sólo siete goles encajados, tres como visitante.

Por su parte, el Madrid no está tan fino a puerta contraria como suele ser habitual pese a que paulatinamente va mejorando en este aspecto, dependiente de Cristiano Ronaldo, dispuesto a librar otro duelo mediático y de protagonismo con Leo Messi, autor ya de 14 goles en Liga y que se erige de nuevo como la gran amenaza.

El argentino es el jugador a frenar, pero parece más complicado que Zidane coloque a alguien para controlarle como hizo en la Supercopa con Kovacic, que cumplió su trabajo con eficiencia. Entonces, el francés sacrificó a Modric, en el Camp Nou, y a Casemiro, en el Bernabéu, futbolistas que parecen ahora casi imprescindibles, sobre todo el croata, que vuelve a estar a buen nivel para la batalla que se planteará en el centro del campo.

Cristiano aparcó las dudas sobre su estado y su presencia en este partido tras participar en el entrenamiento previo y será el compañero en ataque de un Benzema que, pese a que acrecentó las críticas por su efectividad goleadora en Abu Dabi, suele acertar ante los azulgrana. En principio, Bale esperará en el banquillo.

Por parte del Barcelona, tampoco existen muchas dudas sobre el planteamiento de Ernesto Valverde, que ha apostado durante el año por las rotaciones, pero que también dispondrá en el Bernabéu, un estadio que se le resiste y donde sólo ha ganado una vez en su carrera como entrenador.

Sin los lesionados Umtiti y Alcácer, el técnico extremeño seguirá confiando en Vermaelen como compañero de Piqué en una defensa donde Sergi Roberto podría optar a jugar en el lateral derecho por Semedo.

En el centro del campo la presencia del físico y llegada de Paulinho parece también segura para un diseño más cercano al 4-4-2, liderado en las maniobras ofensivas por Messi y por un Luis Suárez que también se va reencontrando con el gol poco a poco, además de un Jordi Alba que vivirá otro bonito duelo con Dani Carvajal.

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