El australiano Simon Clarke (EFD) se llevó la victoria en la quinta etapa de la Vuelta ciclista a España, ayer en Roquetas de Mar, donde el francés Rudy Molard (Groupama-FDJ) se colocó como nuevo líder de la general.

Molard fue sexto en la etapa, a 8 segundos de Clarke, y contaba con una ventaja de un minuto y un segundo sobre el polaco Michal Kwiatkowski, el hombre que lucía el jersey rojo. Sin embargo, fue sancionado con 20 segundos por realizar un avituallamiento de líquido a falta de 10 kilómetros y su diferencia es de 41 segundos.

El francés, de 28 años y ganador de una etapa de la París-Niza esta temporada, disputa por tercera vez en su carrera la Vuelta y antes de la etapa del día, que comenzó en Granada, era 28º en la general a 3 minutos y 46 segundos del líder Kwiatkowski. Molard dio el gran salto en la clasificación gracias a que sacó 4 minutos 45 segundos al pelotón, en el que se encontraba el corredor polaco del equipo Sky.

Clarke logró la victoria superando en la meta a sus dos últimos compañeros de una larga escapada, el holandés Bauke Mollema (Trek) y el italiano Alessandro De Marchi (BMC). En la escapada inicial había 25 corredores, entre ellos el costarricense Andrey Amador (Movistar), que terminó undécimo.

Los líderes de su equipo, el español Alejandro Valverde y el colombiano Nairo Quintana, entraron con el pelotón. En la clasificación general son quinto y noveno respectivamente, dentro de la pelea por el título. También está en la pomada Jon Izagirre, que es séptimo.

Ya en la meta, Valverde aseguraba, "ha sido una etapa durísima" y añadía que el cambio de líder de la general no significa "nada. Kwiatkowski quería dejarlo, es mucha responsabilidad para el Sky".

Hoy se disputará la sexta etapa, entre Húercal-Overa y San Javier, un recorrido de 155,7 kilómetros de un perfil llano.