18 de febrero de 2019
18.02.2019
La Opinión de A Coruña
Fútbol Primera División

El Madrid entierra la Liga

El equipo de Solari se aleja a nueve puntos del Barcelona después de caer en el Bernabéu ante un Girona que no ganaba un partido desde hace 13 jornadas

18.02.2019 | 00:37
Sergio Ramos, rodeado de jugadores del Girona tras ser expulsado.

Una lección táctica de Eusebio Sacristán en el Santiago Bernabéu resucitó a un Girona que no ganaba en Liga desde noviembre, y sirvió para remontar a un Madrid que pagó el exceso de confianza en cuanto rebajó su intensidad para desplomar la ilusión a una gran reacción en el momento más inesperado.

La mañana se le atragantó a un Madrid que llegaba lanzado. Jugando en su casa tras la imagen imponente dejada en los estadios más duros, Camp Nou y Metropolitano. Ante un Girona que enlazaba trece jornadas sin ganar, cuatro derrotas consecutivas. Triunfo de entrenador el de Eusebio, que castigó el exceso de euforia madridista castigando a sus laterales y dejando a Marcelo en el foco. Una sombra del jugador que fue.

Tras doce partidos consecutivos de Vinicius como titular, la imagen del Madrid se retocó de inicio. Un respiro al jugador que cambió el panorama e insufló ilusión al madridismo. Asensio demandaba un premio y Solari se lo concedió. Distinta situación para Bale, al que se le va poniendo cara de suplente.

El Girona iba camino de tres meses sin ganar. No parecía el Bernabéu el mejor escenario para lograrlo en el momento de vuelo ligero madridista, pero fue el espaldarazo deseado y lo buscó sin complejos. Es un equipo que no renuncia al balón, con velocidad en los últimos metros y pegada. Comenzó topándose con Courtois que sacó una con la cara y una buena mano al pistolero Stuani.

Fueron momentos para creer del Girona pero sin miedos de un Madrid confiado en su juego. Rebajó el descaro del rival con paciencia. Detalles de calidad de Kroos y una combinación preciosa con Lucas Vázquez. Picó el balón a dos defensores para marcharse con picardía pero Bono tapó espacios con su salida y evitó el gol.

Aparecía Asensio con mayor confianza cuando encara rivales. Buscó amigos en paredes y encontró a Ceballos, que hacía de Modric en una posición donde rebaja su influencia. Un par de arreones daba el premio. Rechace tras saque de esquina, balón medido de Kroos y Casemiro de testa a la red.

Se gustaba el Madrid, pero Granell con un disparo pegado al poste avisaba de que la relajación tendría castigo si llegaba. Y se produjo en la segunda mitad. El duelo se desequilibró en la pizarra. La de Eusebio Sacristán que retocó su equipo al descanso.

El centro del campo madridista desapareció. Ni un referente defensivo cuando el Girona daba un paso al frente con personalidad. Stuani empató desde el punto de penalti y Portu completó la remontada tras dejar en evidencia de nuevo a Marcelo. El arreón final blanco no le sirvió.

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