28 de noviembre de 2019
28.11.2019
Hockey sobre patines | OK Liga

El peso de la historia avala al Liceo

Huelves y Duarte, miembros de la plantilla de la 1991-92 y ahora directivos, animan a los jugadores para que el sábado les quiten el récord si suman su undécima victoria

27.11.2019 | 22:23
Maxi Oruste, Bruno di Benedetto, Carles Grau, José Luis Huelves, Roberto di Benedetto, Marc Grau, Dava Torres, Juan Copa y Willy Duarte.

"Sí que tenemos un poco de ganas de quitarles el récord", retaba ayer David Torres, capitán del Deportivo Liceo, a José Luis Huelves y Willy Duarte, ahora directivos pero en su día miembros de la plantilla verdiblanca que en la temporada 1991-92 firmó el mejor arranque liguero de la historia del club con diez triunfos en diez partidos. Los actuales jugadores ya lo han igualado y el sábado, en Taradell, podrían superarles. "Ojalá", les animaron casi al unísono los veteranos, que se reunieron en torno a un café histórico con el entrenador Juan Copa, David Torres Maxi Oruste, Bruno di Benedetto, Carles Grau, Roberto di Benedetto y Marc Grau. Distintas épocas, diferente hockey sobre patines pero el mismo objetivo de sumar títulos para una vitrina que si se sigue el ritmo, necesitará pronto una ampliación.

Buena parte de culpa de la súper población copera la tuvo aquel equipo legendario en el que estaban los ahora integrantes de la junta directiva. La alineación sale casi de carrerilla a los aficionados más veteranos y con mejor memoria: Huelves, Canalda, Pujalte, Joan Carles, Duarte, Roldán, Martinazzo y Rovira. Lo ganaron todo, pero justo aquel año en el que batieron el récord de diez triunfos seguidos, se les escapó después la liga en la final del play off contra el Igualada. Como compensación, se llevaron la Copa de Europa. "Firmamos repetirlo", dijeron todos. Como también cambiarían no sumar su triunfo número once el sábado y dejar la plusmarca en diez, empatados con sus predecesores, por al contrario que ellos proclamarse campeones al final de temporada. "Lo primero en lo que tenemos que pensar es en Taradell, fijarse objetivos grandes es peligroso, pero claro que queremos ganar un título", señaló el capitán, un poco supersticioso porque, según cree, este tipo de actos son los que llaman a las derrotas.

"Va a llegar el día de perder", adviritó muy tranquilo Juan Copa. "Lo que tenemos que tener es una continuidad cuando lleguen los momentos en los que se decidan los títulos. El técnico es consciente de que para llegar hasta aquí el camino no ha sido fácil, así que tampoco lo será lo que queda: "Nos ha costado mucho, sobre todo fuera de casa, algunos los ganamos solo por un gol y sufriendo mucho", analizó y añadió: "Esto no lo buscamos, pero nos gusta y disfrutamos del momento".

Los jugadores, cautos, solo prometían trabajo y seguir tan unidos como hasta ahora. Es lo que les ha llevado hasta esta situación quizá de forma inesperada, porque el equipo afrontaba una profunda renovación. "Era complicado, pero nos comprometimos y hemos trabajado mucho para estar aquí", confirmó Carles Grau. Lo que ha enganchado a los aficionados. "Ha sido el auténtico cambio y es un gustazo", recalcó el entrenador coruñés.

Entre unos y otros compararon los tiempos. Ahora el hockey es más rápido, con menos faltas, con mejores medios. Antes, tenía un público más feroz. De hecho, ahora que empieza a haber más en las gradas del Palacio de los Deportes de Riazor, se preguntaron si era consecuencia de la situación del Dépor. Lo que no cambia son los desplazamientos, igual de fastidiosos en pasado y presente. Incluso intentaron adivinar si este equipo conseguiría ganar al histórico, lo que nadie se atrevió a contestar. "Les iba a costar porque éramos muy competitivos y peleábamos hasta el último momento", recordó Huelves a lo que Duarte añadió: "Eso es un espíritu que ellos han heredado a la perfección". Así que si un equipo es leyenda, vayan apuntando sus nombres. Puede que dentro de 20 años también se los sepan de memoria.

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