08 de agosto de 2020
08.08.2020
La Opinión de A Coruña

El Barça se aferra a su última bala

Tras el 1-1 de la ida, necesita certificar ante el Nápoles el pase a la Final a 8

08.08.2020 | 00:53
Messi se lamenta en uno de los últimos partidos del Barça.

El Barcelona se mide en el Camp Nou con el Nápoles (21.00 horas) para jugar, cinco meses después de lo previsto, la vuelta de octavos de final de la Liga de Campeones, sin margen de error para avanzar a la Final a 8 de Lisboa y evitar el hundimiento total del proyecto de Quique Setién.

En pleno mes de agosto por culpa de la crisis del coronavirus, la máxima competición continental recupera la acción con los partidos pendientes de octavos de final, antes de buscar al campeón en formato compacto en la capital portuguesa. Para el Barça, la orejona, que no ganan desde 2015, es casi obsesión.

La presión cada temporada crece en Barcelona por ganar la Champions y este año más si cabe después de una mal desenlace en la liga. El cuadro culé tenía dos puntos de ventaja antes del regreso de la competición después del confinamiento, pero el Madrid resultó campeón con una racha de 10 partidos ganados. El Barça no solo se dejó el título sino que alimentó las dudas en su juego.

Leo Messi fue la voz más alta y a la vez más autorizada en pronunciarse sobre el desastre. El argentino había señalado en varias ocasiones la falta de fútbol en un Barça que no cambió mucho con Setién. Aquel 19 de julio que terminó la liga llegó el momento de la autocrítica que dicen han hecho jugadores, técnicos y dirigentes en el club.

Son tres partidos para volver a jugar una final de Champions y de su actuación depende también la próxima campaña. Setién tendrá que hacer ganar y gustar. Su futuro no está en juego según el club, pero el crédito parece muy justo.

Una vez más, a Messi se encomienda el barcelonismo, pero con el argentino no basta. Setién recupera tras lesión a Frenkie de Jong y tiene las sensibles bajas por sanción de Busquets y Arturo Vidal, con lo que parece que el holandés estará acompañado por Sergi Roberto y Rakitic, aunque Riqui Puig apunta a su debut en la competición. Arriba también puede contar con un recuperado Griezmann, junto a Luis Suárez y el propio Messi.

El favoritismo del Barça no deja dudas, pero un nuevo parón y las malas sensaciones que arrastraban los catalanes dan al Nápoles, campeón de la Copa italiana, mucha fe en la sorpresa. Los transalpinos se asentaron con la figura de Gennaro Gattuso, después de una temporada de motines, desplantes y la destitución de Ancelotti.

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