21 de septiembre de 2020
21.09.2020
La Opinión de A Coruña
Fútbol

El déficit de siempre

El Madrid no encontró el gol en un debut poco ilusionante ante la Real

21.09.2020 | 00:42
Benzema trata de regatear a Remiro, portero de la Real.

Nadie duda de que Zidane es una incógnita a la hora de diseñar sus nuevas propuestas y planteamientos, pero nadie le puede achacar que no busque alternativas entre las pocas piezas nuevas en las que confía. Tan inesperada fue la titularidad de Odegaard, la única novedad de la plantilla y con el alta a última hora, como la suplencia de Casemiro, uno de los imprescindibles para Zidane, o el debut de los jóvenes Marvin y Arribas por delante de Jovic.

El resultado fue un insípido empate ante la Real Sociedad, sin goles y con una exhibición nítida de todas las virtudes y, sobre todo, de todos los problemas que arrastra el equipo desde el año pasado. Los minutos de dominio blanco, sobre todo en el primer tiempo, pasaron sin ocasiones claras y Courtois volvió a tener una aparición salvadora al filo del descanso. Después, la Real Sociedad fue creciendo hasta obligar al Madrid a ser conservador para puntuar en el primer partido de la temporada.

Zidane sacrificó sus piezas clave en la contención, Casemiro y Fede Valverde, para apostar por un once netamente ofensivo con dos creadores de juego de garantías como Kroos y Modric en el doble pivote, acompañado por con un tridente de jóvenes talentos a los que le dio la alternativa por detrás de Benzema: Rodygo, Odegaard y Vinicius.

Las ideas eran, por un lado sortear la intensa presión donostiarra en todo el campo y, por otro tener argumentos en el intercambio de golpes, con constantes ataques a la carrera, en el La Real iba a convertir el partido.

En el primer periodo, el dominio de los blancos fue mayoritario, casi abusivo. El equipo de Zidane llegó con fluidez al área rival, pero generó muy pocas ocasiones claras; le quitó el balón al rival, pero la ocasión más clara del primer tiempo fue un mano a mano de Isak que salvó magistralmente Courtois casi al descanso. Vinicius desbordó con facilidad fuera del área, pero no consiguió ser determinante y la superioridad constante de Rodygo sobre Ahien en la banda derecha no se tradujo en llegadas peligrosas.

La Real Sociedad, todavía sin David Silva y después de un decepcionante empate en Valladolid en la jornada inicial, no se apartó de su habitual propuesta ofensiva con la línea de presión en el área rival, pero su primer tiempo estuvo lejos de lo esperado. Sucumbió ante el dominio del Madrid y no robó balones, sufrió para encontrar combinaciones en su centro del campo y Oyarzabal estuvo desdibujado como interior.

El Madrid insistió al inicio del segundo tiempo, cada vez con más protagonismo de Benzema en el juego y, como consecuencia, cada vez con más peligro. Pero el debut de Silva con la Real coincidió con un paso adelante de su equipo local, con más intensidad en su apuesta de llevar el partido a una locura de idas y venidas.Zidane tomó medidas con rapidez y con contundencia, un triple cambio con todo el músculo que tenía en el banquillo (Casemiro y Valverde) para recuperar el control y con el debut del canterano Marvin. El Madrid consiguió frenar el ritmo alto del partido, las ocasiones se espaciaron hasta convertirse en excepcionales y terminó con más interés en mantener el control que en buscar el gol.

El nuevo, el danés Odegaard, ofreció al inicio alternativas a Benzema y empezó a poner los cimientos de una sociedad con el francés ilusionante para el madridismo. Se asoció desde la mediapunta, pero se fue apagando con el paso de los minutos y perdió peso en el juego.

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