05 de octubre de 2020
05.10.2020
La Opinión de A Coruña

Roglic se corona en la Lieja-Bastoña-Lieja

Alaphilippe festejó el triunfo antes de ganar

05.10.2020 | 01:09
Alaphilippe celebra el triunfo mientras Roglic lo adelanta.

El ciclista esloveno Primoz Roglic (Jumbo-Visma) se coronó ayer en la 106ª edición de la Lieja-Bastoña-Lieja en un final trepidante en el que el francés Julian Alaphilippe (Deceuninck-Quick Step) celebró la victoria antes de tiempo y permitió que el subcampeón del Tour de Francia le superase en el último metro para conquistar su primer monumento.

Alaphilippe, que estrenaba su maillot arcoíris tras coronarse campeón del mundo de ruta hace una semana en Imola, alzó los brazos al cielo tras comprobar que había ganado la partida en la recta de meta tanto al suizo Marc Hirschi (Sunweb) como al esloveno Tadej Pogacar (UAE Team Emirates), flamante ganador del Tour.

Sin embargo, no vio avanzar por su derecha a Roglic, que mantuvo la esperanza y apuró sus opciones apretando el pedal para entrar primero. Con ello, releva al danés Jakob Fuglsang y se desquita en parte de la decepción de la cronoescalada final de la ronda gala, en la que su compatriota Pogacar le arrebató el maillot amarillo y le impidió subirse a lo más alto del podio en París.

Iñigo Elosegui (Movistar Team), Kobe Goossens (Lotto-Soudal), Michael Schär (CCC Team), Kenny Molly (Bingoal WB), Omer Goldstein (Israel Start-Up Nation), Valentin Ferron, Paul Ourselin (Total Direct Energie) y Gino Mäder (NTT Pro Cycling) protagonizaron la primera escapada del día al comienzo de los 257 kilómetros del monumento belga, que cerraba el atípico Tríptico de las Ardenas de 2020 -con la suspensión de la Amstel Gold Race-.

Los cinco minutos de renta de los que llegaron a gozar se esfumaron incluso antes del ecuador de la carrera, gracias al trabajo en el pelotón de Sunweb y Deceunick-Quick Step , mientras el belga Greg Van Avermaet (CCC Team) decía adiós tras sufrir un duro accidente a menos de 100 kilómetros para meta.

Después de un intento frustrado del suizo Michael Schär, fue Alaphilippe el que se atrevió a saltar en la definitiva Côte de la Roche-aux-Faucons, y a su rueda salieron Hirschi, Roglic y Pogacar, con un nutrido grupo de corredores tratando de darles caza. Finalmente, en un desenlace sorprendente, fue Roglic el que pudo alzar su primer monumento.

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