El Coruxo sumó el primer punto de la temporada en un descafeinado derbi gallego con el Compostela. Los dos equipos estuvieron peleados con el gol, convirtiéndose en los únicos equipos del grupo que todavía no han sido capaces de marcar un tanto en tres jornadas.

Michel Alonso volvió a tener que recomponer el equipo por la ausencia de varios jugadores. Jonathan Vila entró por delante de la defensa en lugar del lesionado Jacobo Trigo, lo mismo que Pedro Vázquez por Álex Ares y Jairo Cárcaba por Silva. El equipo salió al campo mejor que en la primera jornada ante el Zamora. La presión en el centro del campo permitía recuperar varios balones y llegar a la frontal del área, pero ahí el juego se diluía y el equipo perdía el esférico con demasiada facilidad.

El Compostela dejó que los vigueses mostraran sus cartas para comenzar a soltarse, aunque también es cierto que su dominio se esfumaba cada vez que los santiagueses llegaban a la frontal del área. No tuvieron demasiadas oportunidades de gol, pero alguna de ella fue de especial relevancia para modificar el marcador inicial.

Yago Iglesias, entrenador del Compostela, intentaba frenar a los vigueses cambiando la línea medular del equipo, hombre por hombre, ya que se acercaba el final del encuentro y lo que necesitaba era la frescura suficiente como para no dejar que los jugadores del Coruxo se crecieran.

La última ocasión del partido fue para Hugo Sanmartín, cuyo disparo fue a la cruceta de la portería de Alberto