La selección española de balonmano selló ayer su pase a cuartos de final del Mundial que se está disputando en Egipto gracias a primero hacer los deberes ante Uruguay (23-38) en la segunda jornada de la ronda principal, y después confirmar el pase con el triunfo de Hungría sobre Polonia (26-30).

España cumplió con su favoritismo y Jordi Ribera con el reparto de minutos que prometía el duelo ante la joven selección charrúa. Y solo unas horas después, se redondeó la noticia para los Hispanos con el triunfo magiar que clasifica a los cruces a España y Hungría, que se medirán mañana en el último partido de esta fase.

Los uruguayos apenas opusieron resistencia ante una selección española que contó con algunos de los menos habituales. De hecho, debutaron tanto el lateral Iosu Goñi como el portero Sergey Hernández, y hombres como Aitor Ariño, con ocho de ocho en lanzamientos en la primera mitad del duelo, pudieron reivindicarse.

Después de unos primeros compases de tanteo, un parcial de 3-0 permitió despegar a los pupilos de Jordi Ribera, que fueron ganando en solidez defensiva, con Gedeón Guardiola y Viran Morros alzando un muro infranqueable, y aprovechando las oportunidades de contragolpe que les sirvió el combinado sudamericano.

Solo el lateral Maxi Cancio, actual jugador del Unión Financiera Base Oviedo y que anotó cuatro tantos en la primera media hora, inquietó a una España explosiva que quiso finiquitar el choque por la vía rápida, a base de contraataques, y que exhibió un 83% efectividad al descanso. Doblando a su rival en el marcador (12-24), los Hispanos dejaron el encuentro visto para sentencia antes de partir hacia vestuarios.

La relajación durante el primer tramo de la segunda mitad y, sobre todo, el cambio en la portería uruguaya, con la entrada de Andrés Antonio Viera, frenó la velocidad de crucero de los de Jordi Ribera, que tardaron en desperezarse. Con 12 paradas de su nuevo guardameta, los charrúas ganaron confianza y consiguieron que España no se siguiese escapando, como ocurrió en sus otros partidos del campeonato, aunque la fortuna arriba no les acompañó.