Dos fogonazos de Leo Messi, que con los dos de esta noche ya suma 18 tantos y es el máximo goleador del campeonato, y un tanto de Jordi Alba, todos ellos en la segunda parte, le dieron la victoria a los azulgrana ante el Elche (3-0) para recortar la ventaja de los dos equipos madrileños en la Liga.

Messi, con dos goles y una asistencia, desatascó un partido que tenía el mismo aroma de los últimos y salvó a su equipo, que ahora está a cinco puntos del Atlético (con un partido menos) y a dos del Madrid.

Y eso que fue el Barcelona un equipo sin alma durante el primer tiempo. Parecía grogui el equipo de Ronald Koeman después de los batacazos ante el Paris Saint Germain y el Cádiz. Previsible en ataque y endeble atrás. Pasto de su falta de confianza, cualquiera le puede toser, mirarle a los ojos y en muchas ocasiones hasta por encima del hombro.

Dejó Koeman a cinco futbolistas que empataron ante el Cádiz; Escriba realizó cuatro cambios respecto al equipo que venció al Eibar, pero el Barça siguió con un fútbol plano en el que solo lució un futbolista en el primer tiempo: Francisco Trincão. El portugués fue el único que animó el ataque de los azulgrana. Fue el único que desbordó, fue el único que remató con intención, fue quien generó peligro en un equipo que parece que ya ha bajado los brazos.

Koeman acertó dejando a un estéril Pjanic en el banco y buscando el desborde de Dembélé en el descanso. El Barça era más reconocible y prácticamente en la primera acción del segundo tiempo, en una gran combinación entre Braithwaite y Messi, los azulgrana marcaron.

Fue el argentino quien anotó el 1-0 en el minuto 48, tras recibir una asistencia de tacón del danés. Pero como ha ocurrido tantas veces esta temporada, el Barcelona no tuvo continuidad, volvió a las andadas y el partido volvió a rebajar sus revoluciones.

Con media hora por delante, Escribá puso en juego a Fidel y Morente, buscando alguna oportunidad, pero quien volvió a aparecer fue Messi, después de un gran acción de De Jong. Jordi Alba cerraría la goleada azulgrana.