Pau y Marc Gasol decidieron dejar la selección española después de los Juegos Olímpicos de Tokio. Sigue la duda de si la derrota ante Estados Unidos fue el último partido en la carrera de los dos pívots catalanes, ya que de momento no han aclarado su futuro. Marc ha cerrado definitivamente la puerta de la NBA, pero podría colgar las botas en Cataluña, aunque no en el Barcelona, sino en el Girona, club de LEB Oro que preside y que será rival del Leyma Básquet Coruña esta temporada. Pau, que jugó la última temporada en el Palau Blaugrana, continúa sin desvelar si jugará un año más como azulgrana.

“Aún le estoy dando alguna vuelta a seguir o no en mi actividad profesional en los últimos 23 años. Poniendo todos los factores sobre la mesa. La decisión no está tomada al 100%”, valoró Pau en un acto de la Gasol Foundation. “No sabría decir si estoy más cerca o no de seguir. Hay días que estoy ganas de volver a entrenar y podría tomar esa línea y otros en los que no lo veo tan claro”, añadió.

Aparte del oro olímpico, la Euroliga es el único trofeo que falta en el exuberante palmarés de Pau. “El interés del Barça es algo que aprecio mucho, pero tengo que tomarme mi tiempo. Lo que viví la temporada pasada fue muy especial y nos quedamos cerca de conseguir ese título ansiado [la Euroliga]”. Un acicate para intentar, a los 41 años, alargar una extensa carrera en la que brillan con luz propia dos anillos de la NBA. Marc, que también ganó uno con los Raptors, se desvinculó esta semana de los Grizzlies. Con 36 años volverá a casa, aunque aún no ha confirmado si será para jugar con su Girona.

Josep Cubells, responsable del Barça de baloncesto, señaló ayer que a día de hoy el club no contempla la opción de Marc y que está a la espera de la decisión de Pau. Preguntado por la posibilidad de terminar la carrera jugando en el mismo equipo que su hermano, Pau no descartó nada: “Marc está en un momento en el que también ha tomado decisiones para tener más libertad y flexibilidad en su vida”.