La penúltima etapa del Rally Dakar, la más dura de esta edición, se la adjudicó el español Carlos Sainz en coches, sirvió al catarí Al-Attiyah para consolidar su renta en la general sobre cuatro ruedas, y supuso un nuevo vuelco en la clasificación de motos, que comanda de nuevo el británico Sam Sunderland con casi siete minutos de renta. El español Joan Barreda perdió todas las opciones de título. Se dejó más de 25 minutos y es quinto en la general a 27.54.