Cuando el Villarreal vino al mundo de la Primera División en 1998, el Liverpool ya tenía 18 Ligas y 4 Copas de Europa. Hoy se medirán cara a cara. La diferencia de los metros cuadrados del museo se habrá reducido a la nada cuando el polaco Szymon Marciniak pite el inicio del duelo. Entonces serán rojos contra amarillos.

Nada puede acomplejar al Villarreal, que apartó al arcén a la Juventus y al Bayern de Múnich en su actual andadura europea y que ya pisó el templo de Anfield en la semifinal de la Europa League de 2016. Había vencido en El Madrigal por 1-0 y cayó por 3-0 en la vuelta. Otro asunto es que, como equipo, se enfrente a un Liverpool avasallador, segundo en la Premier, y en disposición de anudar un póquer de títulos. Conquistó la Carabao Cup, es finalista de la Cup y afronta la semifinal de la Champions.

Con toda la prevención del mundo, por cierto. “Ya tenía mucho respeto por Emery y por el Villarreal, pero ahora los he podido ver apropiadamente y es impresionante”, dijo Jürgen Klopp, antes de asegurar que no cometería el mismo error que Allegri y Nagelsmann.

El margen de sorpresa del que pudo aprovecharse el cuadro castellonense ha desaparecido. “Quizá tuvieron algo de ventaja porque la Juventus y el Bayern les infravaloraron, pero eso no nos pasará a nosotros”, insistió el técnico alemán, que relacionó el inminente duelo que empieza este miércoles con la experiencia de 2016.

En la semifinal venció al Villarreal y en la final perdió ante Unai Emery, entonces al frente del Sevilla. “Es un entrenador obsesionado con el más mínimo detalle. Es un entrenador de clase mundial y está haciendo un trabajo increíble”, comentó Klopp de su rival.

Emery admitía que el factor sorpresa “disminuye” porque el Liverpool respeta a su equipo. “Saben que hemos hecho dos grandes eliminatorias ante dos grandes equipos” comentaba antes de tomar el vuelo hacia Inglaterra, devolviendo los elogios de su colega. “El Liverpool tiene ahora una versión actualizada y mejorada: es un equipo que corre muy bien a los espacios, con una intensidad alta para recuperar la pelota y cuenta con jugadores de nivel combinativo. Es un equipo que ha crecido desde la paciencia y el liderazgo de su entrenador, es un Liverpool a semejanza de su entrenador, con una sonrisa, con alegría, con energía”, indicó Emery, que no puede contar con Gerard Moreno.

Klopp querrá aprovechar la influencia de Anfield y avasallar al Villarreal con el mismo espíritu con que se enfrenta a cualquier adversario. Es una seña de identidad del Liverpool, del mismo modo que Emery pretenderá dejar la eliminatoria viva para el partido de vuelta. Como sucedió en la única semifinal de la Champions del Villarreal. Sucumbió ante el Arsenal por 1-0 y pudo igualar la eliminatoria en el minuto 85 de la vuelta, pero Juan Román Riquelme falló un penalti.