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La Opinión de A Coruña

Fútbol - Los escudos

La modernización de los símbolos

Los clubes renuevan su identidad visual para adaptar sus emblemas a las necesidades de los entornos digitales y a las nuevas tendencias estéticas

Una imagen de Messi en su etapa azulgrana, con varios escudos de clubes de fútbol al fondo. | // L. O.

Si es usted es un aficionado al fútbol enamorado de la tradición y el escudo de su club es de esos que no se han cambiado o lo han hecho poco, respire hondo y cuente hasta diez. Tarde o temprano, el símbolo que más y mejor representa su vinculación con el equipo de su corazón cambiará. Y no le quedará más remedio que aceptarlo, aunque lo más probable es que los primeros días (o semanas, o meses...) se lleve un buen berrinche. Con un poco de suerte, quizá el club haga una consulta previa a los aficionados que suavice el trauma del cambio, pero hay muchas posibilidades de que le presenten el trabajo ya hecho y solo le quede el pataleo.

Eso último es lo que les ha sucedido recientemente a los aficionados del Real Valladolid, el último club que ha apostado por modernizar su escudo, con una fuerte contestación social. Renuncia a elementos visualmente complejos (la corona de laurel), reduce el número de colores utilizados, simplifica las formas y suaviza sus contornos. Tendencias que se repiten en la mayoría de los procesos de cambio de escudo que se han experimentado, en España y el resto del mundo, en los últimos años.

“Hoy los escudos quieren ser logos. Y necesitan ser logos”, resume José Luis Antúnez, consultor especialista en marca con experiencia en trabajar con clubes deportivos. Tradicionalmente, los escudos han tendido a ser elementos abigarrados, llenos de contenido tanto relativo al propio club como a la ciudad o la región en el que están radicados. Y, como es obvio, eran símbolos pensados originalmente para su impresión en entornos analógicos, sin especial atención al merchandising (camisetas, cromos, entradas en papel, pines, banderines...).

Porque, y en eso coinciden todos los expertos consultados, un cambio de escudo no es un proceso aislado, sino integrado en uno mayor. “El planteamiento escudo-céntrico es equivocado, muy reduccionista. Generalmente, son proyectos que revitalizan la imagen del club a través de una nueva estrategia que suele incluir arquitectura de marca, estrategia de comunicación y elementos de expresión para medios estáticos y digitales”, destaca Bruno Sellés, cofundador del estudio de diseño gráfico Vasava, responsable de el último cambio de identidad visual del Atlético de Madrid, entre otros clubes.

Como es evidente, no hay una receta que sirva a todos los clubes y empresas a la hora de hacer una renovación exitosa de su escudo o logotipo.

Tendencia a simplificar

Sin embargo, en el fútbol sí se observa una tendencia hacia la simplificación de elementos. “Se huye de lo heráldico, de los recargado de los escudos de antes, y se busca algo más simple, reducido y sintético. Más un símbolo que un escudo, que esté preparado para poder expresarse en diferentes canales y formatos, sobre todo a nivel digital”, desarrolla Joan Mendoza, director de Deporte y Entretenimiento del estudio Summa Branding, que ha trabajado activamente con el Barça, entre otros clubes. La reducción de colores también es una tendencia clara y responde tanto a la simplificación del emblema como a motivos económicos.

“La tendencia es sintetizar y simplificar, de forma que sea un emblema más universal, más sencillo y más poderoso. Todas las marcas y símbolos compiten por nuestra atención y está demostrado que un símbolo más sencillo, más sintético, es más memorable, fácil de identificar y relatable que uno más complejo y abigarrado”, amplían desde Vasava. Así que, ya sabe, tarde o temprano cambiarán el escudo de su equipo. No se enfade. No vale la pena. Se acabará acostumbrando.

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