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La Opinión de A Coruña

Fútbol - Primera División

Lewandowski es un seguro de vida

Nuevo doblete del delantero polaco que abre y cierra el triunfo sobre el Elche

Gavi se sube encima de Lewandowski, tras el tercer gol. | // FDV

Si Lewandowski marca, gana el Barça. Dos veces se ha quedado sin anotar el delantero polaco, y dos partidos son los que el equipo se quedó sin la victoria: ante el Rayo y el Bayern. La visita del Elche pintaba como la primera —rival defensivo que pretendía malgastar el tiempo— y Lewandowski lo desatascó a la media hora, tal que hubiera aprendido ya cómo juegan algunos equipos en España.

Lo habrá aprendido Lewandowski y pareció haberlo aprendido el resto de la plantilla, que se acostó líder por primera vez en mucho tiempo, aunque esa tesis merece una verificación posterior. No sirve la de ayer ante el Elche, que se quedó con diez antes del cuarto de hora por la expulsión de Verdú, el capitán. Antes del descanso, perdió también al entrenador, expulsado por protestar airadamente el 3-0, antes de ser anulado por fuera de juego. El 3-0 real, en el tercer doblete de Lewandowski, lo vio desde la grada recién comenzado el segundo tiempo. Emparedado quedó el gol de Memphis, excelente, por su ejecución y por las prestaciones del delantero, en su segunda titularidad. Inesperada y sorprendente por anticiparse a Ansu Fati y Ferran Torres, necesitados ambos, seguramente tanto como el veterano Memphis, de los mimos de su entrenador.

Los dos sustituyeron a los titulares y entró Raphinha por Dembélé, el más flojo de todos. Pidió jugar pese a que había pasado la noche en una clínica para ver el nacimiento de su primera hija. Se marchó sin poder brindarle un gol. Ni una asistencia. A los delanteros les dio bola Balde, con sus oportunas coladas por la banda izquierda. Renovado y fresco se exhibe este Barça, líder a la espera del desenlace del derbi de hoy para derrocar al Real Madrid, y con un impecable balance: 18 goles a favor y uno en contra. No será mejorado ni superado hasta dentro de dos semanas, como mínimo, en el fantástico y feliz parón que disfrutará el Barça, al que le sobró tiempo para amarrar el triunfo una tarde en el que iba a escasear.

De Jong ocupó el puesto de Busquets, que cedió el gobierno del equipo por tercera vez en ocho partidos. Una frecuencia inusualmente alta, aunque lógica ante la edad del mediocentro (34 años), ausente una vez por sanción. El holandés podría engrasar la delicada sucesión del pivote de los últimos 15 años. El brazalete lo portó Ter Stegen y lo devolvió limpito. Ni manchado ni sudado. Dicho está que el Elche no quiso jugar, y menos cuando se quedó con uno menos. Se había marchado al descanso con dos goles, más un tercero que no subió, y plantearse el empate era utópico.

Xavi gestionó el equipo en el inicio con la alineación, y a partir del descanso con los cambios, repartiendo juego a quienes han de configurar el Barça del futuro. Que ya lo es del presente. Ter Stegen era el mayor (30 años), seguido de Bellerín (27).

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