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Natación

Ledecky, de prodigio a leyenda

La estadounidense aspira a convertirse en la nadadora con más medallas de la historia

La nadadora estadounidense Katie Ledecky, durante una prueba. | // GREGORY SHAMUS

Katie Ledecky encarna uno de aquellos casos inexplicables, la de un talento extraordinario del deporte. A sus 25 años, puede presumir de un palmarés histórico: siete medallas de oro, 19 campeonatos del mundo y 16 récords mundiales. Ni siquiera el mejor nadador pudo entender al principio el talento de la estadounidense. “Lo que hace es absurdo”, señaló Michael Phelps después de que, con 15 años, se alzara en los Juegos Olímpicos de Londres con la medalla de oro en los 800 libres y con la segunda mejor plusmarca mundial.

Su talento fue chocante incluso para Bruce Gemmell, su entrenador desde 2013 hasta 2019, que necesitó pedir un examen físico para entender a la nadadora. Y ni así encontró las respuestas. “Me entregaron un dossier de 60 páginas. No encontraron nada. Mide 1,80, menos que la mayoría. No tiene un gran torso. Sus manos son pequeñas y sus pies estándar”, afirmó. Pero Ledecky logró desconcertar a todo el planeta.

Campeona en cuatro modalidades

Katie no solo batió 12 récords mundiales antes de cumplir los 20 años, sino que se convirtió en la primera persona de la historia que ganó pruebas en cuatro modalidades distintas (200, 400, 800 y 1.000 libre). Los primeros años de Katie fueron descomunales. Un talento muy superior al resto. Ninguna mujer pudo plantarle cara. Desde 2012 a 2017 no perdió ninguna carrera: 12 títulos en cinco años. Su potencial incluso le permitía acercarse a algunos de sus homólogos masculinos, sobre todo en resistencia. Conor Dwyer, ganador de seis medallas de oro, explicó: “He visto hombres salir llorando de la piscina porque Ledecky los revienta. Primero parece que es fácil, pero cuanto más largo es el trayecto, más se te acerca. Nunca afloja el ritmo, clava los cronos como un metrónomo. Y cuando te rebasa, porque siempre acaba haciéndolo, mucha gente se hunde”.

En el Mundial de Natación de 2022 de Budapest fue la gran triunfadora al sumar cuatro oros. Hizo los 800 metros en ocho minutos y 8,04 segundos, una marca mejor que la de algunos de los competidores hombres.

En Tokio vio que su talento no era inalcanzable para todos, por lo menos no lo era para una histórica Titmus, que le arrebató dos medallas de oro en aquellos Juegos. Ledecky volvió a EEUU con dos oros y dos platas, pero con el ego dolido. “La gente dudó de mí y tuve que sobreponerme. Hice todo lo posible para eliminar prejuicios y creer en mí”. Lo único que le devolvió la confianza en Japón fue lograr su segundo mejor tiempo en 400.

La nadadora cambió entonces su estrategia. Cambió de entrenador y de Universidad. En Florida tuvo y tiene la oportunidad de compartir piscina con medallistas como Bobby Finke, Kieran Smith y el Caeleb Dressel, que le enseñaron a competir a un nivel más allá. Una deportista de la exigencia de Katie intentó igualarse lo máximo posible en físico y técnica a sus compañeros, que la alentaron a conseguir su mejor versión, algo que sigue intentando mejorar cara a los Juegos Olímpicos de 2024, donde podría alcanzar a Jenny Thompson como nadadora con más medallas olímpicas de la historia.

“No puedes rendirte, no siempre sale bien todo a la primera, pero tienes que seguir intentándolo. Vas a verte cada vez más cerca de ese objetivo”. En noviembre, en la Copa del Mundo de Indianápolis, sumó un nuevo récord del mundo en los 800 metros libres, dos segundos por debajo de la marca que había establecido Mireia Belmonte.

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