El Barça se impuso al Casademont Zaragoza en el Palau (68-63) en un partido gris y poco eficiente en el tiro, aunque fue suficiente para superar a un guerrero conjunto maño que siempre estuvo cerca aunque nunca dio la sensación de poder llevarse el triunfo.

Saras racionó los minutosa varios jugadores pensando en el duelo dentro de 48 horas en la pista del Estrella Roja y el juego irregular, especialmente en el tiro exterior, dejó el partido demasiado abierto ante el conjunto maño.

Con las bajas de Higgins, por decisión técnica y un Sertac Sanli con problemas en las cervicales, el conjunto azulgrana tuvo un mal inicio de partido ante el Casademont Zaragoza en el Palau, que salió más atrevido en ataque ante las dudas blaugrana.

Un sorprendente 0-7 inicial que solo pudo romper Mirotic con la primera canasta del Barça tras cuatro minutos de dudas y errores. El Barça, tras ese golpe inicial de los maños, reaccionó con triples consecutivos de Laprovittola y Satoransky (9-9) que rompía el sorpresivo inicio visitante.

Aunque lejos de coger carrerilla, el Barça no encontraba el ritmo del partido a pesar de los buenos minutos de Nnaji, que lograba dominar en la zona, aunque el partido lo controlaba el equipo de Porfirio Fisac (14-17).

Laprovittola estuvo muy defendido por los jugadores del Casademont. Valentí Enrich

Saras dio entrada a Vesely y Da Silva, y el equipo recuperó un poco de frescura, al que se añadió Kuric para darle al Barça su primera ventaja (20-19). El estadounidense anotaba un triple que encarrilaba los mejores minutos de los locales con un Vesely en racha, alcanzando la máxima del partido (29-21) tras otro acierto de un incisivo Jokubaitis.

El duelo parecía controlado aunque el Casademont volvió a castigar con su buena defensa y las diferencias se redujeron a cuatro (34-30). A Jasikevicius no le gustó la relajación de los suyos y tras la reprimenda en la banda, decidió cambiar el equipo por completo.

Con la vuelta de Mirotic, la entrada de Tobey, con Pauli y Nnaji, el Barça volvía a comandar (38-31) pero sin la sensación de control del duelo, con dominio del Casademont en el rebote (16-19) que se tradujo con un nuevo arreón visitante, para acercarse a solo dos puntos al descanso liderados por Jessup (38-36).

Vesely y Kuric defendiendo una jugada en el Palau. Valentí Enrich

En la reanudación, Laprovittola volvía al equipo y abría el marcador con un triple. El Barça quería abrir hueco pero no lo lograba con un Sant Roos efectivo (43-43). No había manera de controlar el partido, ni en defensa ni tampoco en ataque.

A pesar de ello, el Barça puso más energía personificada en un efectivo Vesely, y poco a poco se iba abriendo la diferencia (55-44) que alcanzó una máxima de 12 (58-46) al final del cuarto.

Con los deberes casi hechos, era el momento de sentenciar a un pegajoso Casademont que lo iba a intentar en el inicio del cuarto final. Y lo logró gracias a un parcial de 0-7 (60-53). Saras fue el que tuvo que detener el partido, y buscar nuevas vías de ataque.

Ahí apareció Jokubaitis, un triple de Da Silva y una acción de pillo de Laprovittola para volver a los 10 puntos de renta (67-57) a 4:35 del final y sin Mirotic en pista, ni Satoransky ni Vesely, uno de los destacados en el tercer cuarto.

Aunque el nuevo arreón visitante (67-61) obligó a Saras a meter en el partido a Mirotic y Vesely para tratar de cerrarlo. No fue necesario. Los dos minutos finales fueron un completo desacierto, cosa que benefició al Barça para cerrar un partido feo, pero al menos, con victoria que era el gran objetivo (68-63).