El pataleo

Sol, césped y calendario

Josep Pedrerol Director de ‘El Chiringuito’

A Xavi le molesta el sol. También el césped seco y alto. Vale. Ancelotti, por su lado, raja del calendario, el cual conoce desde hace mucho tiempo, porque está demasiado cargado. Ambos tienen razón, con matices, sobre todo en el caso de las condiciones meteorológicas a las que alude el entrenador del Barça. Pero lo que más me llama la atención es que se lamenten los que más tienen. Los dos poderosos.

El Barcelona juega pocas veces a primera hora de la tarde, muy pocas. Otros equipos sufren el sol más a menudo. O peor, juegan los lunes, un día “raro” para el fútbol. Lo del césped seco o largo son estrategias de cada entrenador, pero hay unas normas que marca LaLiga y que todos deben cumplir. Y que sepamos, se cumplen. Lo mismo pasa en la Champions.

Entiendo lo que quiere decir Xavi, el fútbol de toque que pretende ejecutar sufre si el césped no es una alfombra y el sol deslumbra y da calor. Pero yo era fan del fútbol con barro en aquellos campos imposibles, con balones bombeados constantemente porque el balón no rodaba lo suficiente. El viejo Atocha, en San Sebastián, era una pasada. Pura pasión, puro esfuerzo. Otro fútbol, seguramente, menos técnico y donde la casta y la inteligencia mandaban. Pero el aficionado disfrutaba de lo lindo.

En esos campos, por cierto, siguen jugando muchos chavales o aficionados. No creo que dos centímetros de altura sean los culpables de los bostezos a los que nos ha sometido en algunos partidos el equipo de Xavi, la verdad.

Vamos con lo de Ancelotti. Claro que tiene razón con lo del calendario imposible, sobre todo esta temporada de Mundial en invierno. Es una locura, hay partidos cada tres días, apenas se pueden ensayar conceptos tácticos y los futbolistas se pasan las semanas viajando. Sí, no es lo más idóneo.

Pero la realidad es que el Real Madrid, y también el Barça, cuenta con una plantilla muy amplia, casi con dos onces de garantías para afrontar varias competiciones.

El problema del cansancio surge cuando tienes a jugadores como Hazard o Mariano, que ni están ni se les espera (vaya temporada llevan). Así las rotaciones resultan mucho más complicadas, claro, y los titulares acumulan minutos y fatiga. Pero qué más da. Quejémonos. Igual es bueno para la salud.

¡Qué futbolista tiene el Madrid con Camavinga! Insultantemente joven, poderoso físicamente, técnico… Un diamante en bruto que cada semana asombra un poquito más. Puede marcar una época si sigue creciendo así.

Preocupante situación del Betis. A Pellegrini se le ha caído el equipo, ya no juega con la alegría de hace unos meses. La primera parte en Pamplona fue pésima. La Champions se aleja y las malas caras se acercan.

El orgullo del Valencia. Era un partido en el que cualquier cosa que no fuera ganar suponía un drama. El Valencia sacó el orgullo en Elche y tres puntos básicos. Cuánto sufrimiento para una de las mejores aficiones de España.

La carrera por la salvación en Segunda. Lo del Málaga con Pellicer al mando merece un monumento. «Sí se puede», cantaban los aficionados del Málaga en Lugo. Con razón, otra victoria y cada jornada un poco más cerca del milagro.