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Fútbol

Borrón, récord y pasaporte al Mundial

España suma 31 partidos sin perder aunque Turquía, plagada de suplentes, llegó a ir 1-2

Fermín cae tras chocar con Müldür. 
|  Julio Muñoz

Fermín cae tras chocar con Müldür. | Julio Muñoz

Fermín de la Calle

Sevilla

España jugará el Mundial. Y lo hará después de sellar su pasaporte con un borrón que salpica la excelencia de este equipo que había ganado todos los partidos de la clasificación jugando un fútbol de salón con jugadores intercambiables y una propuesta indescifrable para unos rivales que no le habían marcado ni un gol. Pero Turquía anotó dos que impiden el pleno de victorias, como en la clasificación de Sudáfrica, en 2010, o la de Polonia y Ucrania, en 2012. En ambos terminó España conquistando el Mundial y la Eurocopa.

Ahora llega como candidata a pelear por el título, pero con sabor amargo por este empate inesperado. Selló el billete en un trámite ante una Turquía que resguardó a sus titulares, a la espera de la repesca, renunciando a la remota opción que tenían. Necesitaban ganar por siete goles, pero ni se lo plantearon. Y el choque empezó con la grada semivacía, porque La Cartuja es una ratonera que con la lluvia es inaccesible, lo que hace más difícil aún explicar que vaya a alojar las tres próximas finales de Copa o partidos del Mundial de 2030.

Cuatro minutos tardó Dani Olmo en anotar el primer gol con esta nueva camiseta, que será la del Mundial y que parece más de entrenamiento que de juego. Un pase de Cucurella permitió al azulgrana marcar el gol número 100 de la España de Luis de la Fuente, que al final logró igualar el récord de partidos invicto que tenía Italia. Durmieron los otomanos el choque y España sesteó en la primera parte, que terminó en empate en un error en un córner que provocó el gol de Deniz Gul, el primero que encajaba España en esta fase. Empate al descanso con Bayindir como héroe turco con sus paradas.

Pero la Turquía que salió del vestuario era otra. Llevaron al partido al área de Unai Simón, que realizó tres intervenciones antes de que Ozcan anotase desde el borde del área el segundo gol turco, más que merecido ante una España irreconocible. Sin presión tras pérdida, con el mediocampo flotando a los otomanos y con los laterales convertidos en dos vías de agua, los de De la Fuente ofrecían su imagen más caótica.

Se le torció el gesto a De la Fuente y la selección volvió a conectarse al partido, llegando el empate en una entrada de Yeremi Pino que Oyarzabal terminó remachando a la red. Recuperada la intensidad se equilibraba el duelo, pero los turcos seguían saliendo con descaro y Unai Simón descolgaba de la escuadra un derechazo de Yilmaz que iba camino de la red.

La salida de Baena y Samu metió más nervio. ¿Terminaría España completando el pleno de victorias? ¿Lograría encadenar los 31 partidos sin perder? Todo podía pasar porque la fe de los turcos y el desorden de los españoles descosieron una entretenida segunda mitad en la que Unai tuvo más trabajo que Bayindir, pero Samu, Fornals y Fermín tuvieron ocasiones para marcar en el descuento. No hubo más novedades y España selló su pase al Mundial con un borrón en el último partido. Un aviso para navegantes de un buen equipo que comprobó que si se desconecta puede pasarlo mal ante cualquiera.

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