Fútbol
El Barça se desmorona y se deja el liderato de la Liga en Montilivi ante un Girona monumental
El equipo de Míchel remonta un gol de Cubarsí con una reacción feroz que le aleja del descenso

El delantero brasileño del FC Barcelona, Raphinha, durante el partido. / David Borrat / EFE
El Barça se dejó el liderato en Montilivi. El Real Madrid más desastrado, cómo son las cosas del fútbol, toma el mando de la Liga. El Girona le hizo la zancadilla al conjunto de Hansi Flick en un partido formidable, culminado por Fran Beltrán, el madrileño que recién llegado (2-1). El equipo de Michel se asemejó al que se clasificó para Europa y el Barça se desmoronó después de adelantarse en el marcador. No hubo terapia al desastre de la Copa.
El Barça compareció con una actitud sobresaliente. Nada que ver a lo que se vio ante el Atlético. Pero si en Madrid se descosió en defensa, en Montilivi tropezó ante su escasa puntería. Y luego también en su inconsistencia. Le costó un mundo abrir la cerrada retaguardia del Girona. Cuando lo logró, incomprensiblemente, se hundió. El equipo de Míchel lo devoró.El cambio de Raphinha resultó nocivo.
Raphinha, titular
La inesperada presencia del brasileño en la alineación titular era un mensaje de Hansi Flick al colectivo. Después de la debacle ante el Atlético de Copa, había que morder desde el primer minuto. Basta de puestas en escena dormidas. Y Raphinha marcó la línea en cuanto a conducta en una acción en el minuto 11 al correr atrás como un bisonte y cortar un pase cruzado de Bryan Gil. El contragolpe fue veloz; el brasileño lo fue más. Para ganar, había que dejarse el resuello. Y Flick, en la banda, aplaudió el esfuerzo del “mejor jugador del mundo del año pasado”, según dijo en la previa.
El equipo azulgrana resolvió respecto a otros encuentros la coordinación defensiva. Mejoró también el ritmo del balón. Flaqueó en cuanto a la resolución. No solo por el penalti enviado al palo por Lamine Yamal cuando faltaban unos segundos para cerrar la primera parte. Hubo un palo también de Raphinha. Y varias situaciones ante la portería de Gazzaniga ejecutadas sin precisión.
Lamine Yamal emergió como el menos atinado. Espeso su partido. Decisiones de pase mal seleccionadas. Disparos sin intención. Gazzaniga solo tuvo que poner el cuerpo ante un punterazo del adolescente, cuando la jugada requería más maña que fuerza.

Lamine Yamal se lamenta sobre el césped. / David Borrat / EFE
Su partido permitió evocar el post en Instagram de tono introspectivo que colgó el domingo. Parecía Lamine situarse ante la sima de sus expectativas adolescentes. “Mi abismo interno: me gustaría ser lo que todo el mundo quiere que sea…”. Podrían formularse muchas interpretaciones. ¿El vértigo ante sus infinitas posibilidades como futbolista? ¿Un momento de duda nocturna ante lo que queda por demostrar? ¿Flaqueza pasajera ante la presión global? Quizá algún día ahonde en lo que quiso decir. Pero no se trató de languidez; solo de desacierto. Empeño siempre pone.
El Girona, por su parte, ofreció una actuación sensacional ante los 14.043 espectadores, la mejor entrada de la temporada en Montilivi. Mantuvo los espacios reducidos en defensa y salió en tromba en cuanto tenía ocasión. Y fueron muchas, siempre con un sentido de la triangulación y el apoyo corto admirable.
No pareció en nada al Girona que gatea para huir de las llamas del descenso. Despuntó Bryan Gil, que mareó como una perdiz a Koundé. Vanat no le acompañó a la altura que merecían sus esfuerzos y que necesitó del cambio. Es de los que nunca se deja nada.
Fue una contienda feroz, a ritmo de fondista, pese a la tardanza de los goles. Cubarsí, a pase de Koundé (m. 59), a medias entre el hombro y la cabeza, marcó el gol 100 de la temporada del Barça, el primero de su cuenta particular. Se resarció del que le arrebataron en el Wanda Metropolitano. Parecía asaltado el castillo. No fue así, porque apenas dos minutos después Lemar embocó un pase de Vanat en una segunda oportunidad. Lo mejor de la noche del ucraniano.
El asalto azulgrana debía volver a comenzar. Flick innovó introduciendo a Roony por la izquierda en lugar de Raphinha, que aguantó una hora. Pero, en cambio, el Girona sintió el impulso de la adrenalina. Se hizo fuerte en el medio del campo, con un Iván Martín y un Witsel mostrando jerarquía. Joel Roca, dos veces, e Iván Martín lamieron el gol. Lo encontró Breltrán. El abismo de Lamine Yamal es ahora de todo el Barça.
Suscríbete para seguir leyendo
- Adiós al asador de pollos de San Roque: el Concello de A Coruña inicia el desahucio de los locales de la atalaya de la plaza de España
- Así es la ruta de la cascarilla en A Coruña: 5 locales donde aún puedes disfrutar de este producto
- Nueva urbanización en Oleiros: las demoliciones llegan a los terrenos de A Xesteira
- Breogán Park incorpora a su proyecto en Agrela, en A Coruña, un hotel de la cadena B&B Hotels
- Don Pollo pide margen para desalojar la atalaya de San Roque en A Coruña: 'Nos avisaron con poco tiempo
- Xenlleiro, el nuevo restaurante de Arteixo que apuesta por el sabor de siempre: 'Hasta ahora no había una propuesta como esta
- La fiebre del aguacate se extiende en la comarca de A Coruña
- Récord histórico de Inditex: los analistas anticipan que ganará por primera vez más de 6.000 millones
