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Fútbol

El Mallorca despide a Jagoba Arrasate

El club bermellón anuncia la destitución del entrenador vasco, víctima de los malos resultados que mantienen al equipo en puestos de descenso

Jagoba Arrasate, durante un partido como entrenador del RCD Mallorca.

Jagoba Arrasate, durante un partido como entrenador del RCD Mallorca. / Javier Borrego / AFP7 / Europa Press

Sebastià Adrover

El Mallorca ha despedido a Jagoba Arrasate. En un giro inesperado de los acontecimientos en la tarde de este lunes, el club bermellón ha anunciado a las 21:50 horas la destitución del entrenador vizcaíno, víctima de los malos resultados que mantienen al equipo en puestos de descenso a Segunda División. La nefasta racha de tres derrotas seguidas y la imagen mostrada el domingo en Vigo ante el Celta (2-0), ha sido la gota que ha colmado el vaso para que el director deportivo, Pablo Ortells, haya tomado la decisión.

"El RCD Mallorca da por finalizada la etapa de Jagoba Arrasate como entrenador del primer equipo. La decisión, adoptada tras un análisis de la situación deportiva, responde a la voluntad del club de abrir una nueva etapa con el objetivo de revertir la dinámica actual y afrontar con las máximas garantías los retos que restan de temporada. El RCD Mallorca quiere agradecer públicamente el trabajo, la profesionalidad y la dedicación mostradas por Jagoba Arrasate y todo su staff técnico durante su periodo al frente del equipo. Su compromiso diario y su comportamiento ejemplar han estado siempre a la altura de lo que representa esta entidad. El club le desea la mayor de las suertes tanto a nivel personal como profesional en sus próximos proyectos", ha sido la nota del club.

Está por ver quién es el relevo. El sábado, el equipo balear disputa un partido fundamental en Son Moix ante la Real Sociedad (18.30 horas), con la presencia del propietario Andy Kohlberg en el palco.

Arrasate, que comparecerá ante los medios de comunicación este martes a las 12:30 horas en Son Moix, ha sido incapaz de sacar el jugo a una plantilla de jugadores que está rindiendo muy por debajo del nivel esperado en julio. No ha habido ni rastro del característico ADN de sus equipos, siempre incómodos para el rival, valientes a la hora de mirar hacia la portería rival y con una alta presión tras la pérdida de balón. El preparador no ha sabido dar con la tecla para que este grupo cumpliera sobre el césped, más allá de alguna excepción.

El Mallorca ha firmado una primera vuelta y parte de la segunda decepcionantes, en las que ha ocupado en diez jornadas de veinticinco una de las tres últimas posiciones -siete de ellas fueron hasta la jornada ocho-.

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