Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Tribunales

La víctima de Rafa Mir: "Tenía miedo y ganas de irme, le dije que parara y no paró"

La chica tras lograr zafarse de su agresor salió del cuarto de baño con un ataque de ansiedad

Los dos acusados han pedido declarar al final del juicio

Rafa Mir, ante el juez para ser juzgado por agresión sexual

Miguel Ángel Montesinos

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Miguel Pérez

Valencia

La Sección Cuarta de la Audiencia de Valencia ha acogido este jueves, y lo sigue haciendo a primeras horas de la tarde, el juicio contra los jugadores Rafa Mir y Pablo Jaya acusados de agresión sexual. A pesar de la expectación que ha generado, los dos futbolistas han pedido declarar al final de la sesión tras señalar que saben los motivos por los que iban a ser juzgados.

La primera en declarar ha sido la víctima de Rafa Mir quien ha narrado lo ocurrido aquella noche y madrugada entre el 31 de agosto y el 1 de septiembre. Una fiesta que comenzó en un apartado VIP de una discoteca de València y donde la joven, ha señalado, que no sabía quién era Rafa Mir. Es más, ha explicado que se enteró en el taxi, cuando iban camino de la casa de Rafa al ver una lujosa urbanización preguntándole en ese momento a qué se dedicaba, respondiendo Mir que "soy futbolista".

Esta chica ha contado lo ocurrido aquella madrugada en el chalé de Rafa Mir en Bétera y ha sido tajante a la hora de relatar los hechos. Es más, ha relatado que "me cogió a la fuerza por el brazo" y la introdujo en el cuerto de baño "momento en el que yo me altero y me pongo a llorar". Ha recordado cómo su amiga al escuchar ruidos tras la puerta preguntó qué pasaba y no obtuvo respuesta por lo que insitió hasta que la víctima logró zafarse de Rafa Mir y salió del baño alterada debido "a un ataque de ansiedad" por la situación vivida.

Además ha criticado que la Policía Local de Bétera no la tomara en serio cuando se presentaron en el lugar de los hechos. También lo han hecho la otra víctima y el padre de una de ellas, cuando señalan que los agentes les dijeron que no había pasado nada, únicamente le habían dado un puñetazo a una chica. ¿Y les parece poco un puñetazo? les respondió el padre y la amiga quien les echó en cara su forma de trabajar al no pedir datos y permitir que Rafa Mir ofreciera una falsa identidad.

"Le dije que parara y no paró"

Las dos chicas que denunciaron haber sido agredidas sexualmente por los jugadores Rafa Mir y Pablo Jara han relatado lo que vivieron en el chalé de la urbanización de Bétera aquella madrugada de septiembre de 2024. Se han mantenido en sus versiones señalando una de ellas que, tras haber sido agarrada por Mir e introducida en el baño, cuando logró zafarse de él salió con un ataque de ansiedad, no pudiendo respirar, "tenía miedo y ganas de irme" momento en el que ha roto a llorar recordando lo sucedido. La amiga no entendía lo que pasaba en ese momento, fueron echadas y le dieron un manotazo en la cara a una de ellas.

La víctima de Mir ha explicado que le dijo que parara y no paró, que al salir del cuarto de baño lo hizo con un ataque de ansiedad y que únicamente quería coger su móvil para avisar a su padre. Su teléfono no lo encontró y a través de la amiga pudo contactar con su padre quien acudió hasta el chalé a recogerla. El padre ha narrado cómo vio a su hija al llegar a la casa de Rafa Mir destacando que durante el regreso a casa "la vi muy callada" explicándole que habían agredido a su amiga nada más.

El padre ha relatado cómo su hija, una vez dejaron a la amiga en un centro de salud justo en ese trayecto hasta casa, fue cuando le contó lo que había ocurrido. Cuando la chica ya estuvo a solas con su padre fue cuando ya pudo declirle la realidad de lo que había vivido en casa de Rafa Mir. Tras escuchar a su hija, el padre decidió contactar con una abogada y asesorarse de los pasos a seguir

Fuente: Levante - EMV

Tracking Pixel Contents