Público en las gradas de Riazor durante el Dépor-Compostela del domingo. | // VÍCTOR ECHAVE

La Xunta fue ayer un paso más allá en la paralización del deporte autonómico solo una semana después de que suspendiese las competiciones y limitase los entrenamientos a grupos de cuatro. Después de la reunión del comité clínico que asesora al gobierno gallego en las medidas a tomar por el avance del coronavirus, el presidente Alberto Núñez Feijóo anunció que a partir de mañana la práctica deportiva solo estará permitida de forma individual, al aire libre y siempre con mascarilla, tanto para el deporte federado como para el resto. Los únicos que podrán seguir tanto con los entrenamientos como con la competición son aquellos equipos y deportistas que participen a nivel nacional o internacional, pero con la obligación de jugar los partidos a puerta cerrada. Eso significa que el estadio de Riazor, que hasta ahora podía abrir a 500 espectadores para los encuentros del Deportivo —con polémica por el reparto de entradas en el duelo del domingo frente al Compostela— tendrá que cerrar sus gradas. Lo mismo que las del Palacio de los Deportes de Riazor, que el próximo 5 de febrero acogerá el duelo entre el Liceo y el Barcelona de hockey sobre patines que siempre genera mucha expectación, más esta temporada en la que hay medio título de la OK Liga en juego. Tendrá que jugarse sin público ya que las medidas se mantendrán, como mínimo, tres semanas, hasta el próximo 17 de febrero.

Núñez Feijóo dijo no declararse en contra de una suspensión temporal de las ligas de carácter estatal, lo que no es de su competencia, pero para no perjudicar a los equipos gallegos que compiten en ellas aseguró que la Xunta permitirá que estos sigan entrenando y compitiendo con salvoconductos para saltarse los cierres perimetrales. Tendrán que seguir cumpliendo, no obstante, con el toque de queda de las 22.00 horas, además de la obligación de realizar un test de antígenos a todos los miembros de la plantilla cada quince días, una condición que el presidente del gobierno autonómico insistió que debería ser una exigencia también a nivel nacional —los equipos que vienen a jugar a Galicia están también obligados a presentar un test negativo antes de viajar—.

Solo está permitido el deporte individua, al aire libre y con mascarilla

En el deporte coruñés, por tanto, los que pueden mantener su actividad son el Deportivo, el Dépor Abanca, el Fabril, el Silva —además de Paiosaco y Bergantiños—, el Victoria, el Dépor Abanca B y el Dépor, el Calasanz, el Dépor B, el Victoria y el Montañeros juveniles (fútbol); el Liceo, el Borbolla, el Dominicos, el Compañía de María y el Liceo B (hockey sobre patines); el Leyma y el Maristas —además de Culleredo, Xiria y Santo Domingo Betanzos— (baloncesto); el CRAT (rugby); el Viaxes Amarelle, Distrito Ventorrillo, el 5 Coruña y el 5 Coruña juvenil —además de Troula y Culleredo— (fútbol sala); el Zalaeta y el Calasancias masculino y femenino (voleibol), el OAR (balonmano), el Athletic Coruña (hockey hierba) y el Club Pelota Coruña (frontón corto). Así como aquellos deportistas que acrediten que tienen competiciones del calendario aprobados por las distintas federaciones españolas.

La semana pasada Sanidade había dado el primer aviso al paralizar todas las competiciones autonómicas a nivel federado y poner límites, por primera vez, a los entrenamientos, que quedaron reducidos a grupos de cuatro, con la posibilidad de juntar en una misma pista a varios grupos bajo las órdenes del mismo entrenador siempre que no se superara el 50% del aforo de la instalación. Muchos de los clubes de la ciudad decidieron parar por lo menos hasta que la situación sanitaria empiece a dar una tregua. Otros, no obstante, reprogramaron sus horarios y calendario para cumplir con las nuevas normativas de la Xunta y mantener un mínimo de actividad. Solo unos días después de aquel anuncio llega la paralización total hasta el 17 de febrero. La práctica deportiva, durante las próxima tres semanas, tendrá que ser de forma individual y al aire libre, pero con mascarilla —el deporte federado ya la utilizaba de forma obligatoria hasta aquí— aunque se puede garantizar mantener la distancia mínima de seguridad. Fue otra de las novedades anunciadas ayer por la Xunta.