El Deportivo Liceo ya tiene atado a su primer fichaje para la temporada 2021-22 y es el de Álex Rodríguez, uno de los pesos pesados del Reus, con el que lleva 20 goles en la presente OK Liga. El de Sant Hipolit, de 27 años, cubrirá el hueco que deja en la plantilla de Juan Copa la marcha del argentino Franco Platero, que pone rumbo a la liga portuguesa después de dos temporadas en A Coruña. El mercado entra en ebullición solo en el segundo mes del año y todavía con mucha competición por delante en las principales liga europeas (España, Portugal e Italia).

Álex Rodríguez es un jugador completamente del gusto de Juan Copa. Destaca por su físico, alto y corpulento, por sus disparos desde fuera del área y porque nunca se esconde cuando el equipo más lo necesita. Formado en el Voltregá, debutó con 17 años en la OK Liga y estuvo en la órbita, incluso vinculado con el Barcelona, pero nunca llegó a debutar con el equipo culé. Donde ha hecho carrera es en el Reus. Lleva cuatro temporadas consolidado entre los mejores y más decisivos jugadores de la competición. Hace dos años firmó 34 goles y el pasado se quedó con 32 —tercer máximo goleador—, lo que hizo que le llovieran las ofertas, pero ninguno de los equipos hizo efectiva su cláusula de rescisión —le quedaba un año de contrato— y continuó en Reus, con el que ha ganado una Copa de Europa y una Supercopa de España.

El club verdiblanco ha sabido de nuevo moverse rápido. Conocida la delicada baja de Platero, con una oferta irresistible del Oliveirense, se fijó en los jugadores importantes que también acababan contrato al finalizar el presente curso y uno de ellos era el roijnegro, que además ya sabe lo que es jugar con César Carballeira, ya que ambos coincidieron en el Reus durante dos temporadas. El Liceo tiene ahora sobre la mesa varias negociaciones importantes para renovar a jugadores de la actual plantilla. La del portero Carles Grau ya está muy avanzada y ahora trabaja con la de Roberto di Benedetto, clave en el futuro del equipo, más con la marcha de Platero, y la de Jordi Adroher, que aunque cuando fichó se negoció su incorporación por una temporada con opción a otra, finalmente solo firmó por una. Dependiendo de si salen o delante o no, el club tendrá que volver a salir al mercado, aunque siempre está pendiente de lo que ocurre en él por si puede dar otro pelotazo como hizo precisamente el año pasado al incorporar a última hora a Adroher.

Franco Platero, que llegó al Liceo procedente de Italia, donde había jugado en el Forte dei Marmi y en el Lodi, da el salto a la potente liga portuguesa y deja un enorme vacío en la plantilla verdiblanca, de la cual era el timón. Quizás sin una carta de presentación como la de su hermano Matías —jugador del Sporting de Portugal y que también pasó por el Reus— pero ya con un enorme palmarés a su espalda, en su primer partido en el Palacio de los Deportes de Riazor dio toda una demostración de intenciones al marcar el primer gol de la temporada, que precisamente sirvió para abrir el marcador en la victoria sobre el Barcelona (2-1). Con su salida obligará a una nueva reconstrucción que el Liceo ya ha empezado con buen pie.