Pequeño paso atrás del Borbolla, que se dejó en Igualada una oportunidad de oro para haberse acercado a la permanencia en la OK Liga femenina. Las coruñesas perdieron contra un rival directo, estuvieron a punto de dejarse incluso el golaverage, lo que arreglaron con una falta directa en los últimos minutos. Y pese a todo, la lectura positiva es que siguen teniendo a tiro de partido el objetivo, a tres puntos, los 15 que marca el Vilanova, tercer clasificado, por los 12 de las de Monte Alto. Quedan solo tres jornadas, que afrontarán ante Vilasana, Areces y Vilanova, y mucho por decidir todavía.

Se jugaban mucho Borbolla e Igualada y el partido comenzó frenético. Marcó Raquel Bernadas. Respondió Bea Varzeas. Y dijo la última palabra Bernadas para el 2-1 sin haber llegado todavía al tercer minuto de juego. La igualdad era máxima, los dos equipos peleaban cada bola, con muchos robos en el centro de la pista y dos contras en las que a las coruñesas les faltó un poco de puntería, pero un par de centímetros, para haber empatado. Y entonces llegó el tercero local, muy protestado por considerar las visitantes que había sido altura.

Se mantuvo la intensidad e igualdad en la segunda parte y el marcador no se volvió a mover hasta la recta final. De nuevo con polémica. Marcó Miret en el rechace de un penalti —se igualaba el 4-1 de la primera vuelta— y en superioridad tras una azul a Muñoz las coruñesas encajaron el quinto. Hacia el final, por lo menos, arreglaron el golaverage con una directa de Lara Yáñez.