Con Pecius en muletas, McGhee peleado con el aro y Monaghan renqueante, la vida es más difícil para el Leyma y así lo demostró ayer al caer, fruto de su inconsistencia y de sus manos blandas en el rebote (42/30), en una de las pistas más difíciles de la categoría, la del Covirán Granada (74-65). Sucumbe de nuevo en una salida en esta segunda fase. Mal inicio, mala costumbre. Se mete, además, en un agujero que le complica la existencia y del que debe salir cuanto antes. Su balance ya es de 6-5 y el listón de paso al siguiente escalón de lucha por ACB lo marca el Palma con 4-7. Ya siente el aliento de sus perseguidores.

El primer cuarto fue de un nivel ofensivo ínfimo y ya anunciaba gran parte de los males que condenarían al Leyma a un nuevo traspiés. El equipo veía como su rival, tan errático o más que él, se imponía bajo los aros. El balón volaba entre manos, sin apenas conocer la red y, finalmente, con una canasta local sobre la bocina, el luminoso acababa reflejando un 12-8. Monaghan salía de inicio. Finalmente, jugaba, pero no se le veía esa soltura para anotar, para dirigir, ahora su cometido central. Estaba, no era del todo él.

Dago Peña intenta un pase ante la mirada de Nwogbo. | // LOC

El inicio del segundo acto mostró al mejor Leyma de todo el partido. Del 12-8 del final del primer periodo se pasó a un 12-20, que fue su máxima diferencia. Ese parcial de 0-12 estuvo cimentado en cuatro triples consecutivos. Dos de Javi Vega, uno de Matiulionis y otro de Dago Peña. Se convertía, en ese momento, en un grupo de francotiradores el conjunto naranja, pero precisamente esa fortaleza dejaba entrever gran parte de sus debilidades. Se fue el acierto desde fuera, se fue la ventaja, se fue el partido. Al descanso ya lucía un 29-32. El Granada había empezado a remontar, pronto rebasaría a los coruñeses.

Lo que había sido un aviso se convirtió en un vendaval en un tercer cuarto en el que los locales anotaron 27 puntos. Tras el 39-38 que marcó el punto de inflexión, hubo algún intercambio, en nada los nazaríes se marcharon. Murphy estaba inédito de cara al aro e hizo 15 puntos en ese cuarto. El Leyma seguía errático y prácticamente no dejó de estarlo. Anotó más lanzamientos de tres que de dos, algo que, más allá de los códigos del baloncesto moderno, no esconde nunca nada bueno. El 61-50 fue la máxima ventaja y los naranjas lo intentaron con algún arreón final, que no pasó de escaramuza. Acabaron entregando la cuchara con el 74-65 definitivo. Hay faena para los naranjas.

Ficha técnica (Covirán Granada-Leyma Coruña, 74-65)

Granada: Lluis Costa (10), M. Rodríguez (5), Thomas Bropleh (7), Alex Murphy (19) y Bamba Fall (16) -cinco inicial-. Bortolussi (2), G. Martínez (2), C. Díaz (9), D. Iriarte y Edu Gatell (4).  

Leyma Coruña: Zach Monaghan (8), Dago Peña (11), Nwogbo (14), Belemene (5) y Jakstas (4) -cinco inicial-. Badmus, Javi Vega (8), Gaizka Maiza (3), McGhee (4) y Matiulionis (8). 

Árbitro: García León, Carlos Javier; Marqueta Gracia, José Javier; Espiau Guarner, Elena.

Cancha: Palacio de Deportes de Granada.

El TAU Castelló, alternativa al Breogán

Las dos derrotas consecutivas del Leyma le han colocado en mitad de tabla y, en estos momentos, lejos de la lucha por la cabeza, una disputa que en la jornada del miércoles vivió un partido importante. El Breogán sufrió ante el TAU Castelló, su perseguidor, la primera derrota de la segunda fase (86-70). Los celestes ven así como se les acercan a un solo triunfo. Alicante, que ahora se encuentra por delante de los naranjas, apabulló 108-69 a Valladolid y Almansa doblegó a Destino Palencia (82-78). El enfrentamiento entre Liberbank Oviedo y Palma se saldó con un llamativo 105-67. El próximo duelo del Leyma será el domingo a las 18.00 horas en el Palacio de los Deportes de Riazor ante el Almansa.