Le hacía falta al Leyma Coruña un triunfo rotundo como el de hoy después de dos derrotas consecutivas, ambas lejos del Palacio de los Deportes, en Alicante y Granada. El regreso a Riazor les sirvió para reencontrarse a los naranjas, muy superiores al colista Almansa. Tanto, que levantaron el pie del acelerador en el último cuarto tras llegar a tener 27 puntos de ventaja. Los manchegos aprovecharon los últimos minutos para maquillar el resultado final hasta el 89-73 definitivo, un marcador que no refleja la enorme diferencia de potencial entre ambos equipos.

En el coruñés todos anotaron pero el que más brilló fue Nwogbo, que aportó 20 puntos y mucha jerarquía en la pintura El nigeriano, más entonado que McGhee, se ha adaptado a la perfección y se está convirtiendo en un jugador muy importante para el Leyma. También lo es Monaghan, siempre y cuando le respeten las lesiones. Ayer se volvió a lastimar el tobillo que tenía dañado, la peor noticia de la tarde para Sergio García, que por lo demás disfrutó del convincente triunfo de su equipo, justo lo que necesitaban sus jugadores para recuperar sensaciones al abrigo de su cancha.

El partido apenas tuvo historia. El 0-2 inicial fue un breve espejismo porque el Leyma dominó con claridad desde el arranque, con mucha eficacia en el tiro, especialmente desde la línea de tres. 25-13 al final del primer cuarto y 48-27 al descanso, reflejo de la mayor capacidad anotadora de los naranjas frente a un Almansa muy atascado de cara al aro. Al inicio del último cuarto Nwogbo amplió la ventaja a 27 puntos (70-43), que se quedaron en 16 tras el arreón final visitante.

Monaghan vuelve a lesionarse el tobillo que tenía dañado

El técnico del Leyma, Sergio García, se mostró “muy contento” por el rendimiento de sus jugadores. “Hemos hecho un partido muy completo contra un rival muy incómodo. Dominamos todo el encuentro”, indicó el entrenador naranja, que lamentó la nueva recaída de Zach Monaghan en el mismo tobillo que ya tenía dañado. “En el momento que iba a tirar el jugador [rival] se ha metido un poco de más, lo ha pisado y se ha hecho daño en el tobillo que no está recuperado del todo. Retrocederemos un poquito con él porque se ha vuelto a hacer daño”, explicó. El base “no sentía el pie cómodo”, pero se ofreció para regresar a la cancha si el técnico lo estimaba oportuno. Sergio García optó por reservarlo y no arriesgar a una lesión mayor.