El K4 500 metros español, con el coruñés Carlos Arévalo en su tripulación, presentó ayer en Trasona (Asturias), su centro operativo, el nuevo bólido con el que competirá en los Juegos Olímpicos de Tokio este verano. No fue la única novedad. Allí también explicaron un cambio en el orden los integrantes del equipo que precisamente atañe al de Betanzos, que antes ocupaba el segundo puesto, pero ahora lo ha intercambiado con Marcus Cooper para pasar al tercero. Un cambio que se adapta “al modo de pelar de cada uno”, explica el coruñés, y con el que el barco ha conseguido mejorar unas décimas su crono.

El primer test para el K4 llegará en dos semanas en la Copa del Mundo de Szeged (Hungría). Allí volverán a la competición después de un año y medio y verán el nivel del resto de países. Con Alemania ya se cuenta como una de las candidatas fijas al oro, que es el objetivo español, pero vigilarán de cerca el rendimiento de Rusia, Hungría, Bielorrusia o Portugal —equipo con el que los españoles estuvieron entrenando durante dos semanas—. “Nuestro objetivo principal en este ciclo es forma el mejor K4 posible y no nos queremos desviar de esa premisa”, indicó el entrenador Miguel García.

En rueda de prensa, el técnico tampoco aclaró si será Carlos Arévalo el único representante en K1 200 metros —se ganó la plaza en el selectivo, en el que se impuso en todas y cada una de las tiradas— o si le acompañará Saúl Craviotto, que mejora día a día. “Será una decisión de última hora”, aseguró mientras que el propio bicampeón olímpico señaló al betanceiro como “el número uno” y “el que más anda en esta distancia”, aunque dejó una puerta abierta al apuntar que “es un plan B” si por horario y fecha le viene bien competir en esta prueba —no hay que olvidar que tiene 37 años—. Lo que espera el veterano piragüista catalán es a la decisión, que se tomará a final de mes, de si será elegido como abanderado español. Y también cuanto antes los detalles de un viaje a Tokio para adaptarse a las condiciones particulares: una pista de agua salada y en una bahía abierta.