Una canasta. La que condenó al Leyma, la que le hizo pasar en un chasquido de dedos de la primera a la cuarta plaza de play off y, de paso, perder gran parte de las ventajas labradas en la pista durante meses. Y todo tras una prórroga, en el Palacio, y tras rehacerse mil veces y acariciar el triunfo en los instantes finales del tiempo reglamentario. Gatillazo y duro golpe para el Leyma (90-92), que deberá rehacerse y pensar ya en el duelo ante el Liberbank Oviedo, el único en el que tendrá ventaja de campo en la fase decisiva por la ACB. Brillaron McGhee (24 puntos y 11 rebotes) y Dago Peña, pero sobre todo el Básquet Coruña echó de menos a Zach Monaghan y a su varita mágica en los momentos decisivos. El TAU nunca se dejó, nunca desistió y se acabó llevando el botín. Con un Edu Durán inconmensurable y ejecutor. La vida sigue y está llena de heridas. El conjunto naranja debe convivir con una más si quiere llegar a la élite por primera vez en sus 25 años de historia.

El Leyma quería que todo fuese suelto, como la seda con el refuerzo de su público, pero ocurrió todo lo contrario en el inicio del duelo. Fue un primer de cuarto de arreones hasta el extremo. Primero golpeaba TAU, luego devolvía el Leyma con un parcial de 9-0 y su rival tampoco se quedaba atrás. Y, entre esos vaivenes, se veía alguna buena defensa de los naranjas que en ese primer tramo vivieron, sobre todo, de los puntos en la pintura de un infalible McGhee, ocho en ese periodo. Lotanna la metía para abajo y cerraba el cuarto con un 17-14.  

Todo siguió igual en los siguientes minutos antes del descanso. Ahora le tocaba golpear a TAU hasta el 19-22 con un clásico como Mathew Stainbrook haciendo de las suyas fuera y dentro de la zona. El Leyma empezará a encontrarse en un brete por su incapacidad para controlar el envite. Pero ahí apareció un inspirado Dago Peña y, de paso, el grupo de Sergio García abrió el grifo de los triples, el primero de Javi Vega. Le costó cuarto y medio pero en cuanto empezó, no paró hasta el final, cuando llegó la condena. El dominicano se fue hasta los nueve tantos al final de este cuarto y tuvo la ayuda de inesperada de Bjornosson, que contribuyó con siete ante las faltas de Monaghan y como acompañante de Gaizka Maiza. Aún así, TAU seguía pegajoso. 38-34. Dukan empezaba a destacar también. La anotación iba in crescendo y tampoco pararía.

Y para el regreso de los vestuarios, otro vaivén. Ahora le esperaba al Leyma otro parcial en contra. El 38-41 fue un aviso que presagiaba algo peor. Pero, como casi siempre que tiene problemas su equipo, Monaghan se puso la capa para devolver la tranquilidad y la igualdad al tanteador. Fue casi la única vez que lo hizo en todo el partido. Sus primeros puntos. Y ahí se mantuvo el intercambio, con más jugadores naranjas animándose desde la línea de tres como Belemene o Dago Peña, que estaba empezando a firmar una de sus mejores actuaciones del curso. El Leyma llegó a tensar la cuerda, se puso 62-55. Parecía que iba romper el duelo. No pudo. Habría que pelearlo hasta el final. 62-59 para cerrar el cuarto.

Y lo rozó el Leyma en el último cuarto, aunque no le sobrase el acierto. Se hinchó a coger rebotes ofensivos, a darse segundas oportunidades. Fue lo que le salvó. Y volvieron a emerger Dago Peña y McGhee. Parecía tenerlo en su mano con 82-77, pero una técnica a Matulionis, otra más y un tanto rigurosa, le rescató de las catacumbas. La tuvo Monaghan, hoy no era el día.

Tampoco lo fue en una prórroga en la que al Leyma se le vio dubitativo y sin finura. Aún mascaba el golpe de minutos antes. Se agarró al partido como pudo mientras el aro escupía sus lanzamientos. Edu Durán, como llevaba haciendo gran parte del duelo, ajustició con un lanzamiento en el que le dejaron muy solo. Monaghan vio como su canasta ganadora era taponada. No salió nada, toca levantarse. Quedan muchas batallas por la ACB.