María de Valdés está centrada, desde ayer, en las aguas abiertas. La nadadora andaluza del Club Natación Liceo se dio ayer de baja en la prueba de 400 metros libres, en la que iba a intentar la clasificación olímpica, por problemas médicos. Así que ya solo le queda la vía del Preolímpico de Setúbal (Portugal) para intentar llegar a Tokio. Esto no quita el excelente Campeonato de Europa de natación realizado por la pupila de Jesús de la Fuente, que se tiró a la piscina cuatro veces para firmar cuatro nuevas mejores marcas personales y para ser quinta en la final de 1.500 metros y octava en la de 800. Sin embargo, unos problemas que arrastraba desde antes de viajar a Hungría y que se agravaron durante su estancia en la capital magiar le hicieron llegar al último día ya sin fuerzas. Ahora, a su vuelta a A Coruña, le tocará recuperarse para afrontar en las mejores condiciones posibles el Preolímpico de aguas abiertas, que será el 19 y 20 de junio.

De Valdés logró la mínima olímpica en 1.500 metros libres, pero lo hizo después que Mireia Belmonte y Jimena Pérez, que se llevaron el billete para Tokio. Sin embargo, la malagueña ha demostrado estar en forma en las últimas citas ya que se impuso a Pérez tanto en el Open de Sabadell como en este Campeonato de Europa. En ambas ocasiones, Belmonte estaba ausente, todavía recuperándose de sus problemas físicos y cuyo estado es toda una incógnita.

La deportista del Liceo, que lleva en A Coruña las cuatro últimas temporadas, ha tenido la mala suerte de coincidir en las pruebas en las que España tiene más nivel —el 1.500 es la única en la que hay más nadadoras con mínima que plazas disponibles—. No solo en la piscina sino también en aguas abiertas, donde además de clasificarse entre las primeras del Preolímpico tendrá que ganar a su paisana Paula Ruiz, pues España solo tiene una plaza para los 10 kilómetros de los Juegos. Ruiz, ya más centrada en esta disciplina que en la piscina, acaba de ser cuarta en el Europeo y está en un buen momento, aunque en la última ocasión en la que De Valdés y Ruiz se vieron las caras quedó por delante la del Liceo.

Mucho trabajo, muchos kilómetros, en solitario, al aire libre en pleno invierno en la piscina de La Solana, en interior en la del Liceo, durante estos últimos meses que a pesar de los problemas físicos y médicos se vieron reflejados en el Europeo. Faltan tres semanas para la cita de Setúbal, tiempo para recuperarse y luchar por un merecido premio que se hace esperar.