Ignacio Alabart (A Coruña, 1996) vivirá en la Copa del Rey que arranca mañana en al ciudad la dicotomía de jugar en casa, pero con el público en contra, sobre todo si se da la deseada final del domingo contra el Liceo. “El público de A Coruña siempre ha sido muy respetuoso conmigo”, asegura. El jugador del Barcelona, orgulloso de sus orígenes en Compañía de María, acaba de proclamarse campeón de liga y duda que llegue el día en el que se canse de ganar títulos.

¿Cómo es eso de jugar en casa pero no?

Cuanto menos, raro (se ríe). Por lo menos en la gente estará mi familia y amigos, así que será como jugar en casa. Además la gente de A Coruña es muy respetuosa conmigo.

¿Sería feo que le pitasen en el Palacio?

Nunca he hecho nada, ni he tenido ningún comportamiento, para que así sea. Siempre me han respetado, muchos aficionados del Liceo en redes sociales me desean suerte, así que se m haría raro que eso pasase

¿Nunca, ni de pequeño, se vio de verdiblanco?

La verdad es que no. Soy muy de Compañía de María, desde pequeño he tenido ese sentimiento y como había esa rivalidad con el Liceo, nunca me lo imaginé. Y después ya vino el Barça.

Pero no dice nunca jamás, ¿o sí?

Nunca no se debe decir nunca. Las circunstancias y situaciones pueden cambiar. Pero ahora ponerme a hablar de eso sería una falta de respeto al Barça.

¿Le gustaría retirarse de azulgrana?

A mí me gusta más hablar del presente, pero bueno, estoy muy bien aquí, son ya casi diez años y si me dejan... ¿por qué no?

¿Se cansaría de ganar títulos?

En el deporte lo normal es perder más veces de las que se gana, por eso tenemos que darle valor a lo que estamos consiguiendo. Sabemos que si no salimos al cien por cien, no ganamos. Y no, no nos cansamos. Los jóvenes tenemos el ejemplo de Aitor Egurrola y Sergi Panadero. Es una pasada la ilusión y las ganas con las que vienen a entrenar cada día. Llevan veinte años compitiendo y ganando como nadie ha hecho. Y eso nos contagia.

Esta OK Liga fue más competida, ¿sabe mejor así el título?

Siempre se dice que es fácil, pero no lo es. Cualquier equipo te puede dar un bien susto y este año sí que es verdad que tuvimos que remar más de lo habitual o de lo que estábamos acostumbrados. Así que la liga sabe muy bien, pero también porque tuvimos una buena respuesta mental a momentos difíciles durante el año.

¿Uno fue la eliminación europea?

No fue nuestro mejor fin de semana. Pero después el equipo demostró mucha fortaleza mental para recuperarnos. Quedaban dos títulos y seguimos trabajando con la misma fuerza. En las últimas jornadas ya se pudo ver al mejor Barça.

Allí, en Luso, el Noia se mostró como un equipo muy competitivo en este tipo de competiciones parecido a la Copa. ¿Era el rival a evitar en cuartos de final?

Quejarse del sorteo sería subestimar las posibilidades de los demás, contra los mejores en cualquier partido te puedes ir a casa. Ha tocado así. Pero sí que es cierto que el Noia ha ido de menos a más y que ya en la Supercopa nos llevó a la prórroga, que dice mucho de ellos. En Luso hizo una competición para felicitarle y está claro que si no estamos al 100% pasaremos problemas.

¿El Barça es favorito?

El objetivo es llevarnos la Copa. El Barça es el favorito en todas las competiciones en las que participa, independientemente de que el Liceo compita en casa y tenga esa plus de motivación.

A los que aseguran que no es bueno para que gane siempre el mismo, ¿qué les diría?

Que no es casualidad. Que detrás de todos los títulos hay muchísimo trabajo. Creo que hablar así no es justo. De cara al aficionado puede no ser agradable, pero nosotros trabajamos para ello.