El sueño del Leyma, el de A Coruña, se esfumó ayer en Granada. Como cinco años atrás en Melilla. Los naranjas jugaron su peor partido desde el comienzo del play off de ascenso a la ACB. En el peor momento. La presión atenazó a un equipo que no pudo correr, que no encontró el ritmo, que fue a arreones de Dago Peña y Lotanna Nwogbo, por momentos de Gary McGhee. No iban los triples (4 aciertos en 31 intentos). No entraban los tiros libres (14 de 28, un triste 50%). Solo el rebote ofensivo le permitía subsistir, para volver a insistir una y otra vez hasta que la pelota entraba en la canasta contraria. Y con todo en contra resistió, presionó e incluso Zach Monaghan se jugó un triple para ganar con 70-68 en el marcador. El base estadounidense no pudo volver a ponerse el disfraz de héroe. El Leyma perdió (72-68) pero hay que concederle el mérito de haber creado la ilusión de que era posible jugar la ACB. Toca reponerse. Para volver a la carga. El proyecto sigue. Con cada vez más aliento detrás.

Pese a la experiencia de la plantilla, Sergio García reconocía que su punto débil era el aspecto mental. Fue la historia de la primera parte. Las muñecas estaban encogidos. La presión puso a los dos equipos, atenazados, con un juego muy trabado, con malas decisiones, precipitaciones. En siete minutos el marcador reflejaba un 9-6 que era el mejor resumen de lo que estaba pasando sobre la pista. Sergio García había cambiado parte del plan. La pizarra del primer partido había sido suya, pero en el segundo le había ganado Pablo Pin gracias al juego de sus bases. Por eso el técnico naranja decidió dar entrada de inicio a Romaric Belemene —en detrimento de Osvaldas Matulionis— para ser la sombra de Lluis Costa. No estuvo cómodo, pero tampoco el Leyma supo sacar ventaja. Si no llega a ser por los tiros libres de Lotana Nwogbo, el tanteo hubiese sido sonrojante. Y, pese a todo, los locales solo tenían una ventaja de cuatro puntos al término del primer cuarto (16-12).

Seguía igual partido en el segundo, con ese ritmo al ralentí. El Leyma no estaba, pero el Granada no le sacaba provecho a la ausencia de su rival. Se fue de seis (20-14), reaccionaron los naranjas con un 0-7 culminado por un triple de Dago Peña (22-23). Despertó Bropleh, al que unas molestias en la rodilla le hacían jugar prácticamente andando, lo que sustituyó con su talento para mantener un intercambio de canastas que prolongaba la igualdad. Dos triples finales locales, respondido por uno de Belemene, cerraron la primera parte (34-32). La sensación era que el Granada había dejado escapar vivo al Leyma, que si mejoraba, y no era muy difícil, llevaría el partido a su terreno.

Javi Vega, cabizbajo, tras la eliminación. |  // ANTONIO L. JUÁREZ / LOF

Javi Vega, cabizbajo, tras la eliminación. | // ANTONIO L. JUÁREZ / LOF

Y eso precisamente fue lo que pasó en el arranque del tercer cuarto. Zach Monaghan y Dago Peña se pusieron manos a la obra. Si los triples no entraban, habría que hacer otra cosa. Tiros, circulación, penetraciones a canasta. Un parcial de 2-10 de salida puso un 36-42 que hacía creer a la afición naranja. Y fue entonces cuando volvió a surgir Bropleh. Tres triples seguidos del jugador del conjunto nazarí devolvieron el parcial, un 13-2 que dejaba a los coruñeses contra las cuerdas (49-44) y arreglado por Nwogbo con un 2+1 en la pintura.

Empezaba el último cuarto con un 51-47 todavía incierto. El que tomó la iniciativa fue Christian Díaz, con dos triples (57-50). Se volvía a estirar la goma. El Leyma se hinchaba de fallar tiros libres. El Granada se cargaba de faltas. No iba a ser un final fácil para ninguno, si bien Lluis Costa allanaba el camino a los suyos con un triple (62-54) que podría haber sido definitivo si no fuera porque los naranjas nunca están dispuestos a tirar la toalla. Fallaron un par de tiros, pero las segundas oportunidades le volvían a meter. Así se llegó al 62-60 y dos minutos por jugar. Peña, sobre todo Peña, se agarraba al partido, como fuera. Incluso un triple imposible a 30 segundos acercó al Leyma a un punto (67-66). Medio minuto no es nada. En baloncesto es un mundo. Hubo tiempo a una canasta de McGhee y tiros libres, tres de cuatro para Costa. Y con 70-68 se la jugó Zach Monaghan. Vivir, como en Oviedo. Y morir, en Granada, siempre de su mano. Otra espina.

FICHA TÉCNICA (Granada-Leyma, 72-68)

Covirán Granada (16+17+18+21): Lluis Costa (16), Germán Martínez (2), Thomas Bropleh (18), Alex Murphy (7) y Bamba Fall (8) -cinco inicial-. Alex Bortolussi, Manuel Rodríguez, Gonzalo Bressan (6), Christian Díaz (15) y David Iriarte.

Leyma Coruña (12+20+15+21): Zach Monaghan (9), Dago Peña (21), Romaric Belemene (3), Javi Vega (4) y Gary McGhee (12) -cinco inicial-. Arnar Björnsson (1), Gaizka Maiza, Rolandas Jakstas (1), Osvaldas Matulionis (4) y Lotanna Nwogbo (13).

Árbitros: Zafra, Albacete y González. Eliminaron por faltas personales a Osvaldas Matulionis.

Cancha: Palacio de los Deportes de Granada.

Asistencia: 1.500 espectadores.