Enmanuel Reyes (La Habana, 1992) paso como un tifón por los Juegos de Tokio. Por sus resultados y por su carisma. Ganó por KO en su primer combate y en el segundo, perdió con polémica contra el cubano Julio la Cruz en una pelea politizada desde la isla caribeña. El ahora coruñés pasa página. En unos meses irá al Mundial a demostrar lo que no le dejaron en Japón. Y para coger carrerilla hacia París 2024.

“En el Mundial voy a por el oro para demostrar que el de Tokio era mío”

¿Contento o decepcionado?

Me siento bien, tranquilo, no bien con el resultado, porque quería más, quería ganar la medalla de oro para traerla para A Coruña, donde me han ayudado mucho. Así que por una parte tranquilo y por otra decepcionado porque de verdad que fue injusto. Pero así es la vida. Es una cosa que depende de terceros y no puedo hacer nada. Lo único que puedo hacer es volver a los entrenamientos y prepararme para el Mundial.

¿Es justo que después del trabajo de cuatro años, cinco personas en una silla decidan su destino?

El boxeo es así. Nosotros hicimos bien el trabajo y el resto es apreciación de una persona. O pensó que estaba mal o no le caía bien. Solo dios sabe lo que estaba pensando el juez. Pero hay que respetarlo. Ahora hay que obviar esa parte y pensar en otra.

¿Este tipo de polémicas tiran piedras contra el tejado de su deporte?

Sucedió también en otros deportes —contesta en su lugar Chano Planas, su entrenador— cuando algo depende de terceros, ya no importa solo tu trabajo. Me quedo con lo que dice Enmanuel. Era candidato a medalla de oro o de plata. De hecho, el ruso intentó hacer la misma táctica que hizo Enmanuel con La Cruz y no le salió nada, porque no tiene la clase de El Profeta. Y eso dignifica todavía más el nivel en el que estaba. Se mezclaron contextos que no se debieron de mezclar. Y ya no dependió de su trabajo. Lo que me rompe son las ilusiones que puede tener una persona y que te las quiten por una cosa que no es justa. Pero la vida es una injusticia en sí misma. Y hay que saber vivir con ello. Lo mejor que tienen los deportistas es saber levantarse de la lona. Y ya como gallego, tiene ese espíritu luchador. Es la persona que va a cambiar el boxeo en Galicia y en España. Y el más laureado de la historia.

Sus combates fueron de lo más visto de los Juegos, fue trending topic después de perder contra La Cruz, de repente todo el mundo estaba hablando de Enmanuel Reyes. ¿Cómo vivió todo eso?

Estaba enfrascado en la competición pero intenté sacar tiempo para contestar a todo el mundo. Lo intenté vivir tranquilo, pero sí que me di cuenta en el poco tiempo que tenía para meterme en las redes de que todo el mundo estaba volcado. Y eso es muy bueno para el boxeo, porque estaba ya prácticamente olvidado y lo hemos vuelto a poner en la palestra.

¿Le hizo sentirse arropado?

Respaldadísimo. Sobre todo en A Coruña. De una forma u otra mucha gente ha hecho que haya llegado a los Juegos. No es una cosa que haya hecho yo solo. Y por eso quería traer de vuelta la medalla. Ahora el Mundial. Después el Europeo. Y después los Juegos de París. Seguiremos arrancando cabezas. Vamos a por todo.

Al margen de lo deportivo, ¿los Juegos han sido una experiencia a la altura de lo esperado?

Fueron unos Juegos atípicos. Sí que había ambiente en la Villa, que nunca estaba parada. Pero en otras se podía ver más alegría, música, fiesta, podías ir a ver otros deportes, salir por la ciudad. Pero no nos vamos a quejar porque el sueño de cualquier es ir a unos Juegos y no todo el mundo puede cumplirlo.

A un boxeador de sangre caliente como usted, ¿le perjudicó el hecho de pelear sin público?

Yo ya venía acostumbrado. Los compañeros nos íbamos animando. Otros deportes lo pasaron peor.

Si llega a haber público —vuelve a intervenir Chano Planas— yo estoy convencido que en la caída de La Cruz se hubiese levantado a aplaudir y eso hubiese influenciado a los jueces. En ese sentido, le ha perjudicado competir sin público.

París 2024 está a la vuelta de la esquina. Pero también le han llegado ofertas profesionales. ¿Por dónde pasa su futuro inmediato?

Ahora ponemos la cabeza en el Mundial. Allí voy a por el oro para demostrar que el de Tokio era mío. Y después pensar en París. Lo de después se verá el camino con el entrenador y vamos mirando a ver cómo salen las cosas.

El Profeta visita LA OPINIÓN y posa con sus portadas

Enmanuel Reyes, que regresó de Tokio hace unos días —aunque un poco más tarde de lo esperado porque perdió uno de los aviones de enlace que tenían que traerle a la ciudad—, visitó ayer la redacción de LA OPINIÓN, donde autografió y posó con algunas de las portadas que el periódico le dedicó durante su participación en los Juegos Olímpicos. El Profeta de Monte Alto prometió volver con el oro del próximo Mundial.