La agenda de Carlos Arévalo es un ir y venir constante de todos los que quieren tocar su medalla de plata, pero él no dice que no a nadie, agradecido por todo el apoyo de los últimos años.

Con tantos homenajes, ¿se hace más real ya que ha ganado la medalla de plata en los Juegos?

Aún estoy como en una nube. Cuando me relaje y me vaya de vacaciones y descanse, es cuando más lo asimilaré. Pero ahora es cuando más lo estoy disfrutando, con todos los recibimientos y viendo a la gente que más me apoyó en este camino.

En su club, el Ría de Betanzos, lo recibieron como un héroe. ¿Cuánta parte de esa medalla les corresponde a ellos?

Diría que el 100%, pero hay que repartirla con mucha gente. El club es una parte muy importante, me formó como deportista, donde llevo desde pequeño y el que siempre está detrás apoyando y animando. Pero al final la medalla es una suma de muchas personas. El club es como una gran familia. Todos somos amigos, nos vemos fuera del piragüismo y son como si fueran mi padre, mi madre o mi hermano.

¿Cuál ha sido la persona que más ha influido en su carrera?

No podría elegir a una sola. Una persona sin el resto de las otras no sería el completo. Todos pusieron su miguita para formar la medalla.

¿Y el consejo que más le han dado y que más ha recordado en su estancia en Tokio?

Que estuviera tranquilo. En las competiciones así los nervios siempre son difíciles de controlar, por eso intentaba mantenerme tranquilo.

El piragüista betanceiro, con la portada de LA OPINIÓN. |  // CARLOS PARDELLAS

El piragüista betanceiro, con la portada de LA OPINIÓN. | // CARLOS PARDELLAS María Varela

¿Entiende a aquellos que se quitan la medalla de plata después de perder una final?

Yo entiendo que se la quiten porque tienes miedo de que se ralle, porque pesa y molesta...

No creo que ese fuera el motivo.

En realidad, no sé por qué se la quitaron, pero en piragüismo también nos la quitamos al bajar del podio. Es normal no andar con ella por ahí y no es porque no estés orgulloso, es simplemente porque no estás cómodo o prefieres guardarla.

Con lo que cuesta ganar una medalla...

Claro que cuesta. El trabajo detrás de una medalla es muy grande. Pero no creo que la hayan despreciado. En nuestro caso es una plata que sabe a oro, dimos el cien por cien en competición y los alemanes fueron mejores. No hay nada que reprochar.

El piragüismo es uno de los deportes que más medallas ha ganado para España en los Juegos. ¿Está tan bien el nivel, en comparación con Alemania o Hungría, o es casi un milagro?

En Hungría el piragüismo es el deporte rey. Hay una inversión brutal, un desembolso brutal, y siempre tienen muy buenos resultados. Alemania directamente es una potencia, en cualquier tipo de deporte. España, para los recursos que hay invertidos, somos una potencia. Para los pocos recursos que tenemos, sacamos unos resultados increíbles y para mí es un logro inmenso. El Comité Olímpico Español lo está haciendo muy bien y solo tengo palabras de agradecimiento.

¿Hay equilibrio entre resultados e inversión?

Está claro, los resultados van por encima de la inversión. Comparada con países de nuestro alrededor, como Italia, es mucho menor y los resultados son muy buenos.

Precisamente se ha hablando mucho del modelo italiano, con muchos deportistas en el ejército, como usted, y en la policía, como Saúl Craviotto. ¿Es extrapolable ese modelo a España?

No soy quien para decirlo. Solo puedo decir que desde las Fuerzas Armadas se están dando unas facilidades enormes a los deportistas, se les está ayudando mucho, acaba salir una nueva ley del deporte militar y creo que esto puede seguir avanzando por este camino y venir muy bien para el deporte.

¿Qué supone para el deportista tener la red de un trabajo detrás?

No hay mejor beca para un deportista que liberarlo de todos los problemas de la vida fuera del deporte. Tener la seguridad de un trabajo y saber que si te quedas fuera de una competición tienes ese trabajo, es lo más importante. Si dependes solo de los resultados, te acabas agobiando, matando, solo por conseguir esa beca.

¿Utilizó como inspiración ese modelo para decidir alistarse?

No solo es en Italia, en Alemania también es así, todos son policías. Y en República Checa. Me fijé en ese modelo, pero también era algo que me había llamado la atención desde que era pequeño y pensaba que era algo que se podía compaginar. Si no hubiese podido, pues seguiría trabajando como militar. Pero se me dio la facilidad y acabo de conseguir la primera medalla olímpica de la historia reciente del Ejército.

¿Son un mito las juergas en la Villa Olímpica?

Hasta el día que competimos fue tranquilidad total y mucho cuidado. El último día ya sí que salimos a tomar algo. No voy a entrar en detalles, pero lo pasamos muy bien.

¿Lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas?

Efectivamente, lo que pasa en la Villa, se queda en la Villa.

El subcampeón olímpico visita LA OPINIÓN

Carlos Arévalo paseó ayer por las céntricas calles de A Coruña con su medalla de plata de los Juegos Olímpicos mientras, a su pase, la gente se agolpaba, le pedía fotos, autógrafos y tocar la presea. Tuvo tiempo para visitar la redacción de LA OPINIÓN, donde agradeció el seguimiento de sus carreras y contó anécdotas de su experiencia en Tokio, como cuando conoció a Pau Gasol o cuando Ricky Rubio y Sergio Llull les pidieron a él y Craviotto sacarse una foto con ellos (y no viceversa). Por la mañana, el betanceiro, que el día anterior había recibido el cariño de su pueblo, viajó a Pontevedra para un acto institucional de la Xunta de Galicia, con Alberto Núñez Feijoo y José Ramón Lete Lasa, junto al resto de los deportistas olímpicos gallegos, entre ellos el también coruñés Enmanuel Reyes, diploma en boxeo. Faltaba, sin embargo, Julia Benedetti.