Mañana vuelve el capitán, David Torres (A Coruña, 1994), el líder del Liceo que levantó en los últimos meses la Copa del Rey y la Supercopa, esta última vestido de largo porque también le tocó vivir la otra cara del deporte, las lesiones, con una operación de muñeca de la que ya está cien por cien recuperado. Lo que tampoco ha abandonado es su faceta solidaria a través de su ONG 1Partido1Causa, con la que acaba de repartir más de 1.000 euros a doce asociaciones de la ciudad.

¿Cómo se encuentra?

Estoy al cien por cien. Durante mi recuperación fuimos bastante precavidos, sabíamos que no había que forzar, que la temporada iba a ser muy larga y que cuando volviera tenía que ser cuando no hubiera ninguna duda de si podía jugar o no. Ya llevo un par de semanas entrenando con el equipo y me encuentro perfectamente.

¿Terminó lesionado la temporada pasada?

Había tenido un golpe en marzo y entendimos que era un edema óseo. Pero a finales de mayo, principios de junio, cada vez me molestaba más. Pero no me lo quise ni mirar antes de la Copa. También es cierto que no me esperaba que fuera algo tan grave. Fue un palo porque además las muñecas son muy fastidiadas para nosotros. Dolía menos después de haber ganado la Copa.

¿Se cumplieron los tiempos?

Queríamos que fuera en este mes, sobre todo volver antes del parón porque entonces sí que iba a ser mucho tiempo sin jugar. Más o menos estamos en los plazos, puede que nos hayamos adelantado.

¿Le beneficia el parón de noviembre, cuando se juega el Campeonato de Europa de selecciones?

Se puede mirar desde varios puntos de vista. Sí que es cierto que cuando se vuelva del parón ya no voy a tener la lesión en la cabeza. Veremos cómo voy a estar en los partidos que voy a jugar antes. El nivel de los entrenamientos ya está siendo muy alto. Pero solo queda volver del parón más fuerte.

¿Cómo sienta al jugador un parón así en la competición?

A nivel personal no me gusta. No creo que sea bueno para los deportistas, ni para los que van con la selección ni para los que no van. El calendario es el que es, lo entiendo. Sería mejor cada cosa a su tiempo.

¿Preferiría empezar en noviembre, como las chicas, que llevan tres meses de pretemporada?

Para ellas está siendo complicado a nivel mental. Entrenan, paran, entrenan, paran. La pretemporada se les está haciendo larguísima. Me gustaría que para tomar estas decisiones nos tuviesen más en cuenta a los jugadores.

Estuvo entrenando con ellas durante su recuperación.

Es una suerte de que en el club haya los tres equipos porque en mi proceso de recuperación entrené con los tres dependiendo de la intensidad que necesitase en cada momento. Con ellas me lo pasé súper bien. Estoy convencido de que van a tener un gran año.

Si la lesión dolía menos por ganar la Copa... ¿dolió más por ganar la Supercopa desde la barrera?

Lo pasé mal, pero también bien. Desde fuera disfruté viendo a mis compañeros. Lo que más joroba es no poder echar una mano y en la grada lo pasas peor, pero lo viví con muchísima intensidad. Lo disfruté dentro del desquicie de la situación.

Pero levantó la Supercopa junto a César Carballeira.

Yo en la Copa no entendía levantarla sin él. Y él me devolvió el gesto en la Supercopa. Es lo bueno de este equipo. Somos un grupo buenísimo, un grupo de amigos.

Después, tres partidos de Liga con dos triunfos y un empate. ¿Da relajación que haya play off?

Cuando jugamos, vamos a por todas. Es muy difícil jugar al 70 o al 80%. Y el hecho de que hayamos ganado la Copa o la Supercopa no significa que vayamos a ganar fácil todos los partidos de liga. Para mí ha sido un inicio buenísimo, pero tenemos el listón muy alto.

Una Copa del Rey, la Supercopa y los resultados de 1Partido1Causa. ¿Es también un título?

Cuando me preguntan qué es lo que más me gusta de ser capitán del Liceo, además del orgullo de ser coruñés y llevar el brazalete, es el hecho de haber podido llevar a cabo este proyecto. Recaudamos más de 15.000 euros, entregamos un cheque de más de 1.000 a cada asociación de la ciudad y por ejemplo los de la Malawi me decían que con ese dinero iban a vivir dos niñas durante todo un año. Y así cada entidad. Eso para mí está a la altura de ganar un título o un poco más.

Lo consiguió el año que parecía más difícil, el de la pandemia.

La pandemia hizo que le diéramos una vuelta y nos vino bien. En ve de venir ellos, íbamos nosotros a las asociaciones. Y este año haremos una fórmula mixta. Empezamos ya el sábado con Ángeles sobre ruedas, el proyecto de Jaime, que en Abegondo construye sillas de ruedas y prótesis para los animales que lo necesitan.

En silla de ruedas también van sus amigos del ADB. ¿Le gustaría montar una sección de hockey en silla de ruedas en el Liceo?

Me encantaría. Recojo el guante. Cada año hay que reinventarse y los chicos del ADB son un ejemplo y sería fenomenal trabajar para hacer un equipo aquí en A Coruña.