El Liceo y el Voltregá se vuelven a citar en el Palacio de los Deportes de Riazor cuatro meses después del duelo de cuartos de final de la Copa del Rey con victoria local y polémica final. A partir de las 20.00 horas el recinto coruñés acoge el duelo entre el vigente segundo clasificado de la OK Liga y el colista, pero solo es la cuarta jornada. Nadie en el conjunto verdiblanco se relaja. El partido va a ser muy complicado. Casi todos los serán en esta competición cada vez más igualada. Los de Sant Hipólit, además, se crecen ante los grandes. Ya le dieron un susto al Barcelona en el estreno de la liga. Y tienen motivación extra. Para los hombres de Juan Copa es, además, el inicio de un nuevo maratón. Vienen del doble desplazamiento a Cataluña (Lleida y Calafell) y ahora tendrán tres partidos en una semana: hoy Voltregá, el martes en Igualada y el próximo sábado, el Reus visitará A Coruña. Por lo menos, el técnico liceísta contará con el refuerzo de lujo del capitán Dava Torres, recuperado de su operación de muñeca.

“Recibimos a un equipo que siempre es complicado”, analiza Copa. “Tenemos la referencia de los cuartos de final de la Copa del Rey”, continúa recordando aquel partido, “y es un equipo difícil, que contra los grandes lo hace bien porque defiende con cambios en los sistemas defensivos e intenta aguantar mucho tiempo la bola”. Para el entrenador coruñés la clave para el triunfo pasará por “hacer un trabajo serio, tener paciencia, abrir el marcador y tener mucho cuidado con sus transiciones”. Los resultados, cree Copa, dan confianza, pero también el hecho de que el equipo, con dos bajas con respecto al año pasado (Franco Platero y Fabrizio Ciocale) y dos altas (Álex Rodríguez y Jordi Burgaya) está cada vez más acoplado: “En cada partido estamos siendo mejores y tenemos que seguir trabajando para buscar la mejor versión del equipo. Ya se están viendo cosas mucho mejores”. Por último, destaca el hecho de volver al Palacio, que podrá cubrir el 80% del aforo. “Estamos con ganas de jugar en casa después de dos partidos fuera. Será clave para intentar sumar de tres”, dice.

El Liceo abrió la temporada como había cerrado la anterior, con un título, el de la Supercopa. Pero en las tres jornadas de OK Liga que se han disputado le ha costado sacar adelante los partidos. Primero contra el Girona en casa y después en Lleida, con un empate, y en Calafell. “Que hayamos ganado Copa y Supercopa no quiere decir que vayamos a ganar fácil todos los partidos”, se quejaba David Torres. “El Girona es un rival muy difícil, que se cerró mucho —el resto lo hizo el festival de paradas de Jaume Llaverola—. El Lleida es un equipazo, ha ganado tres CERS seguidas y por algo es. Mira qué jugadorazos tiene. Y Metimos ocho goles en Calafell”, incide el capitán. Un balance de siete puntos que coloca a los verdiblancos en la segunda posición, ya por detrás del Barcelona, con 9, aunque este curso la instauración del play off evita en cierta manera las prisas.

El Voltregá se sitúa en el otro extrema de la tabla, último con solo un punto. Si en la primera jornada le complicó el partido al Barça (2-3), en la siguiente cayó estrepitosamente en Alcoy (8-2), para empatar contra el Caldes (2-2) el pasado fin de semana. Los blanquiazules perdieron a uno de sus pilares del pasado curso, el portero Blai Roca, sustituido por Marcel Luzón. Mantiene el bloque, con el goleador Gerard Teixidó al frente, con la sabiduría de Manolo Barceló en el banquillo como otro de sus puntos fuertes.