Un último esfuerzo. Al Liceo le queda un partido, el que juega esta noche contra el Alcoy (Palacio de los Deportes de Riazor, 21.00 horas) antes de poder desconectar durante el mes que para la OK Liga, por lo menos los jugadores que no juegan el Campeonato de Europa, ya que César Carballeira y los hermanos Marc y Carles Grau van con España y Roberto di Benedetto, con Francia. Pero este último esfuerzo llega después del despliegue físico y mental de hace 48 horas en Barcelona, donde el equipo saltó a la pista devastado anímicamente pero con la fuerza de un miura, dispuesto a lo que hiciera falta para dedicarle la victoria a la familia Torres por la pérdida solo unas horas antes de su patriarca, Vicente, presidente de la Federación Gallega, y en especial a su hijo David, capitán verdiblanco que se perdió el partido, pero que hoy  se volverá a vestir para liderar a los suyos en la pista.

“Fue muy duro levantarnos con la noticia, un shock. Pero se tiró para adelante porque Dava era el primero que quería que se jugara el partido”, recuerda Juan Copa sobre las horas previas al Barça-Liceo. “Somos un equipo mentalmente muy fuerte. Y no hubo mucho tiempo para pensar porque enseguida nos tuvimos que ir para el Palau y ponernos los patines. Eso sí, la charla de antes del partido fue la más dura que he tenido que dar en mi vida”, reconoce. “Creo que se notó esas ganas que teníamos de poder dedicar la victoria. No pudo ser, pero se vio un gran Liceo, que peleó hasta el final. Y también creo que ese fue el mejor homenaje. Vicente era un apasionado de este deporte y entre los dos equipos, ayer —por el domingo— dignificamos la OK Liga ahora que tanto se habla de otras competiciones”, añade y puntualiza que “el resultado más justo hubiese sido un empate”.

Pese a la derrota, el partido dejó “muy contento” al técnico verdiblanco porque, en una pista muy difícil, su equipo “se encontró muy cómodo” y “demostró mucha personalidad”. Ahora, con apenas 48 horas entre un partido y otro, el Liceo tiene que pasar página y pensar ya en el siguiente, que será esta noche contra el Alcoy. El equipo viajó de vuelta a A Coruña el domingo a la noche y ayer por la mañana realizó una breve sesión de recuperación en la que ya estuvo Dava Torres. “Vamos con todo y con todos a por la victoria. Sabemos que es un último esfuerzo antes de un descanso largo, así que vamos a por ello”, dice.

El Liceo, tendrá que defender la segunda posición en la OK Liga ante el empuje de un Noia que empezó con dudas pero ha cogido velocidad de crucero. El Barça ya está alejado en la primera plaza, con siete de siete y por lo tanto 21 puntos por los 16 de los coruñeses, es decir, están a cinco del líder. Los de Sant Sadurní son terceros con 14. Recordando que este año la liga se decide en un play off, la clasificación y las distancias parecen lo de menos. Lo realmente importante sería marcharse al parón con buenas sensaciones. Porque después será un mes sin OK Liga, que no regresará hasta el 27 de noviembre, cuando al conjunto verdiblanco le toque visitar al Caldes. Un tiempo que unos aprovecharán para descansar y otros para ir a jugar con la selección. Y un paréntesis en la competición al que nadie está acostumbrado y que será una incógnita el cómo vaya a afectar a los equipos.

Gonzalo Pérez, la amenaza en el área de un recién ascendido con un juego eléctrico

El Alcoy se presenta en el Palacio de los Deportes de Riazor como un equipo recién ascendido que, con un juego eléctrico, ha sido capaz de tomarle el pulso a la competición y empezar con buen pie su nueva aventura en la OK Liga, en cuya clasificación ocupa la séptima plaza con 8 puntos. Los alicantinos ganaron al Voltregá y al Palafrugell y empataron contra el Calafell y el Reus, con derrotas frente a Igualada, Barça y la última, el sábado, frente al Caldes. El conjunto dirigido por Lorenzo Pastor tiene jugadores con mucha experiencia en la categoría como pueden ser Pere Cañellas, el argentino Matías Baieli y Ferrán Formatjé, así como el portero Marc Grau —que en este caso no tiene nada que ver con la saga de los Grau del Liceo, que son cuatro hermanos, Carles y Marc, Álex del Girona y Lluis ya retirado—, pero sobre todo destaca Gonzalo Pérez. El asturiano es hermano de Toni Pérez, exjugador del conjunto coruñés, ahora en el Sporting. El menor de los Pérez también tuvo su etapa en A Coruña, en su caso en el Cerceda. Y es un auténtico killer del área, como demuestras¡n los ocho goles que ya ha marcado esta temporada. Iván Morales, con siete, es otro de esos peligros. Razones para que el Liceo rinda al 100%.