13 de junio. A Coruña El Liceo se proclama campeón de la Copa del Rey. El portero Carles Grau se lleva el MVP del campeonato y César Carballeira marca, de penalti, uno de los goles decisivos. 12 de septiembre. Sant Sadurní d’Anoia. El equipo verdiblanco repite victoria frente al Barcelona con los mismos protagonistas para levantar la Supercopa de España —aunque la indiscutible figura fue Adroher, autor de las tres directas que supusieron los tres goles liceístas—. 20 de noviembre. Paredes, Portugal. España conquista el Campeonato de Europa. Seis meses después la historia vuelve a ocurrir. Carles Grau lo para todo y a César Carballeira no le tiembla el pulso frente a una pena máxima decisiva. Los dos jugadores verdiblancos y su compañero Marc Grau han hecho un triplete difícil de igualar. Y no renuncian a seguir ampliando el palmarés en los próximos meses, ya de nuevo con el club coruñés.

Carles Grau hace una parada a Carlo di Benedetto durante la final del Europeo. Antonio Lopes / WSEurope RH

“Estoy muy contento, la verdad. Es un trofeo muy buscado, la copa de los sticks, como yo la llamo, que siempre se me escapaba por una cosa o por otra”, dice Carles Grau, poco antes de subirse ayer a un avión para regresar a España vía Barcelona y de allí, a A Coruña para reintegrarse a la disciplina del Liceo. El portero supo que iba a ser titular en la final —solo lo había sido frente a Alemania— por la mañana y por la tarde no defraudó a la confianza depositada en el él por Guillem Cabestany. “Veníamos de unos partidos muy exigentes, me eligieron a mí y me salió un buen partido en lo personal. Los tres —Xavi Malián, Martí Serra y él— teníamos bien asegurada la portería. Lo importante era ganar. España jugó bien y defendió mejor, pero en ataque Francia nos puso las cosas muy difíciles porque defendió cada bola como si fuera la última”, analiza.

El día anterior, en el último duelo de la liguilla, el partido había sido más ligero. A España y a Francia les valía para pasar a la final un resultado en el que los españoles ganasen de uno o dos goles. El 3-1 final desató la ira de los portugueses, que se quedaron fuera del deseado encuentro por el oro. “No veo polémica ninguna”, ataja Grau, “nosotros salimos a ganar, teníamos una ventaja cómoda y no entiendo por que, si nos valía, teníamos que arriesgar e ir a por más goles y desgastarnos”. El meta liceísta es tajante: “El sistema y el formato eran los que eran. Tampoco nos beneficiaban”.

Los anfitriones además de quedar fuera de la final, tampoco pudieron jugar por el bronce por dos positivos. “Nosotros estábamos tranquilos en el hotel. Ninguno tenía síntomas, hicimos las pruebas y hubiese sido extraño que pasara algo”, resume sobre las horas anteriores a la final. Y también tiene palabras para Francia: “Los hermanos Di Benedetto son unos ganadores y contagian al resto. Dieron un paso adelante. Tendrán más oportunidades”.

Vuelta al Liceo y el sábado, visita a Caldes

Los campeones de Europa no tendrán mucho tiempo para celebrar porque el fin de semana vuelve la OK Liga. Al Liceo, incluso, le toca una difícil visita a la pista del Caldes. “Nosotros seguro que vamos a llegar en perfectas condiciones. Creo que nos han venido bien estas semanas entrenando con los mejores y peleando por el puesto”, indica Carles Grau, que reconoce que el rival tendrá ventaja porque el hecho de que ha podido preparar el encuentro a placer durante todo un mes y todo el equipo junto. “Empezaron mal, pero seguro que van a remontar”, analiza sobre el equipo al que se enfrentará el sábado. Porque desde ya tiene puesto el chip Liceo para volver a ganar.

Alabart, uno de los cuatro que repiten

La selección española revalidó el título de campeona de Europa que había ganado en A Coruña en 2018. De aquella selección, solo sobrevivieron en Paredes cuatro jugadores, uno de ellos el coruñés Ignacio Alabart, un fijo en la selección desde los World Roller Games de Nanjing, cuando se produjo un cambio generacional y le entregaron parte de los galones. En este Europeo el azulgrana fue sin duda uno de los mejores, aunque en la final no gozó del protagonismo de anteriores partidos. Xavi Malián, Ferrán Font y Pau Bargalló fueron los otros tres miembros del combinado que repitieron el título de 2018.