El paso de Víctor Castro por el Campeonato del Mundo absoluto de halterofilia, que se está disputando en Tashkent (Uzbekistán) no fue el esperado. El coruñés, que compitió ayer en la categoría de 67 de peso corporal, levantó 127 kilos en arrancada, 148 en dos tiempos y 275 en total olímpico, doce menos que lo que había conseguido hace un mes en la Liga Gallega, marca con la que se clasificó para el Mundial (132-155-287). Una lesión durante el último mes de preparación, que lo pasó en Madrid para estar concentrado con sus compañeros de selección, pudo ser la razón de esta bajada de rendimiento.

Hoy será el turno para la participación de su compañera en el CH Coruña Irene Martínez en la categoría de 59 kilos. A partir de las 12.00 horas será la competición en el grupo B, por lo que habrá que esperar a los resultados del grupo A para determinar su posición final.

Ambos son dos de los talentos de la factoría Ferenc Szabo. El entrenador húngaro conoció el jueves la noticia de que el Concello ha decidido, en forma de reconocimiento, ponerle su nombre a un trofeo internacional de este deporte que se disputará en octubre.

El último de los éxitos del Club Halterofilia Coruña fue el doblete de Copa del Rey y de la Reina logrado el pasado fin de semana, pero solo esta temporada el club ha tenido cinco deportistas internacionales, tres de ellos medallistas en Campeonatos de Europa y del Mundo en categorías inferiores como Ruth Fuentefría, Paula Canedo e Irene Blanco.